Tocaba encarar la parte final del viaje y regresar a Osaka.
Pero, de camino, decidimos que nos cuadraba una visita de esas que siempre
quedaban en el tintero.
Porque, aunque hemos ido a Himeji un par de veces, siempre dedicábamos el
tiempo al imponente castillo de la ciudad (y no es para menos), pero dejábamos
pendiente otra bonita visita: El complejo de templos Engyoji, en el monte
Shosha.
Este lugar se hizo famoso por salir en la película "El último samurai", pero, dentro de Japón, es un importante lugar de peregrinaje y centro de
formación para monjes budistas de la escuela Tendai.
Un lugar con más de mil años de historia, el cual, por fin, pudimos visitar.






