16 de abril de 2017

Osaka (Shinkansen de Evangelion, Umeda y Den Den Town)

Este día realicé, la que considero, la acción mas friki que he hecho durante un viaje. Y todo gracias a unos cuantos viajeros que por Twitter me animaron a ello: ¡Llevarme mi cosplay de Misato para subir al Shinkansen de Evangelion!

Shinkansen Evangelion

2 de abril de 2017

Nachi - Osaka (Dotonbori)

Llegaba el día de dejar la zona de Kumano, no sin antes visitar el último de los tres santuarios sagrados que nos quedaban pendientes: Nachi Taisha, cuya pagoda y cascada forman ya parte de una de las escenas mas emblemáticas del país.

Sin embargo, las malas predicciones metereológicas se cumplían. Estaba lloviendo. :( ¿Lograríamos ver la famosa estampa?

Nachi Taisha

27 de marzo de 2017

Juego de Tronos: Peñíscola

Teníamos ganas de seguir recorriendo escenarios de Juego de Tronos y Peñíscola nos resultó perfecta para una pequeña escapada de fin de semana.


17 de marzo de 2017

Kumano Kodo: Día de senderismo y onsen

Tras una relajante noche en la habitación del ryokan, no me costó nada levantarme pronto para disfrutar de nuevo del rotenburo. 
Sabía que sobre las 6:30 daban el desayuno y era posible que, igual que la noche anterior, dispusiera de él para mi solita. Así que, dejé a Jordi descansando en la habitación y volví a recorrer en yukata las instalaciones hasta llegar al onsen, donde no había ni un solo par de zapatillas esperando en la entrada. ¡Estaba sola!
Otro momento de paz y relajación, rodeada de naturaleza y una niebla que le dio un aire un tanto místico. 

Zona de Hongu

10 de marzo de 2017

Ise - Kumano Kodo (Yunomine onsen)

Nuevamente el despertador sonó muy temprano. Ésta vez la culpa la tenía la conexión de trenes y buses que necesitábamos hacer esa mañana.
Si queríamos poder ver algo de Ise sin perder los enlaces, no quedaba otra.
Y, teniendo en cuenta que Ise es uno de los centros mas importantes en el culto del sintoísmo, no queríamos irnos sin intentar ver alguno de sus santuarios.

El llamado Gran Santuario de Ise es en realidad un cúmulo de muchos santuarios, mas de cien, entre los cuales destacan dos: el santuario interior Naikū, dedicado a la diosa del sol Amaterasu (deidad mas venerada en esta religión) y el santuario exterior Gekū, dedicado a Toyouke-Ōmikami, deidad guardiana de la comida y la ropa de Amaterasu.

Por desgracia, el santuario interior está alejado de la estación, así que tuvimos que conformarnos con visitar el exterior o Gekū.

Ise

26 de febrero de 2017

Ruta Nakasendo - Ise

Nakasendo fue una de las dos rutas principales que unían Tokyo (antiguamente llamada Edo y capital del shogunato) con Kyoto (la capital imperial), durante la época Edo.
Su nombre significa "Camino a través de las montañas", el camino interior. Contrario del Tokaido, "Camino del mar del este", la otra gran ruta que unía ambas capitales, pero recorriendo la costa.

En aquella época la mayoría de personas tenían que viajar a pie, así que se hizo necesario crear poblaciones de posta, donde los viajeros pudieran parar a descansar. Tenían establos, restaurantes, alojamientos...
Además, en algunos puntos, también se encontraban los controles de paso del shogunato, donde se tenían que presentar los permisos para viajar. Y es que, en aquella época, la circulación de personas estaba controlada a fin de evitar conspiraciones y revueltas de los señores feudales.

Y de aquella ruta imperial, justo en la zona del Valle de Kiso, se conservan algunos tramos y poblados de posta.
Nosotros visitaríamos dos: Magome, donde habíamos pernoctado, y Tsumago, al que llegaríamos caminando por Nakasendo.

Magome

19 de febrero de 2017

Nagoya - Magome

Sonó el despertador bien temprano y este día no había tiempo para remolonear. A las 7:00h queríamos estar en la estación para no tener que correr en nuestro trasbordo hacia el shinkansen que nos llevaría a Nagoya. 
Por suerte, habíamos dejado cerrado el tema maletas el día anterior, así que: mochilas, check out con un "hasta pronto" (volveríamos al final del viaje) y rumbo a la estación. Hoy el desayuno sería en el tren.

Estaba emocionada porque me apetecía mucho salir de Tokyo. Descubrir lugares nuevos, adentrarnos en zonas rurales mas tranquilas... seguir viendo otro Japón. ¡Y como no, algo más de momiji!.

Nagoya Castle