Hacía tiempo que tenía ganas de pisar Shikoku. Y es que eso de tener 4 de los
12 castillos de origen en la isla resultaba muy tentador.
Pero algo me decía que tenía que dedicarle tiempo, nada de ir corriendo a los
cuatro puntos básicos e irnos hacia la isla principal. No, quería visitar bien
sus ciudades y adentrarnos en algunas poblaciones cercanas. Por no
hablar de disfrutar de su gastronomía.
Así pues, quedó aparcada hasta poder disponer de un par de semanas para
recorrerla. Y por fin, ¡llegó el momento!






