Éste sería un día intenso pero muy bonito, recorriendo diferentes
lugares históricos de la ciudad de Kochi: desde el lugar de nacimiento de un
samurái muy importante en la historia de Japón, hasta uno de los
castillos que se conservan de origen, visitando otro de los templos del
Shikoku Henro y paseando por una playa con vistas increíbles.
Y como no, ¡con buena gastronomía! Kochi acabaría dejando huella en nuestro
kokoro (corazoncito).






