31 de enero de 2022

Actividades en Abisko

Durante el viaje Caza Auroras realizamos varias actividades de día que nos acercaron a la cultura y naturaleza del ártico. 
En este post contaremos las que realizamos en la zona de Abisko y Kiruna, en Suecia. Pero, como comentamos en el del itinerario, éstas pueden variar entre temporadas y siempre estarán sujetas a la meteorología del momento. 
De lo que estamos seguros es que se aprende mucho, sean cuales sean las actividades que se acaben realizando. 

Abisko

En nuestro caso, por la época en la que fuimos, las actividades que realizamos eran de invierno, con todo nevado. Y las horas en que se realizaron estaban sujetas a las pocas horas de luz que hay por esas fechas. 

1.-Secretos de Abisko: 

En esta actividad los guías te llevan a varios de sus rincones favoritos para poder contemplar los preciosos paisajes de la zona. Son varias paradas, a las que te acercas en coche y después caminas un poco. 
Ese día estábamos por debajo de -20ºC, así que salimos con toda la equipación (mono térmico incluido) pero con nuestras botas, porque ya explicamos que nos resultaban más cómodas para caminar. 

A la hora acordada Jesús, que sería quien nos acompañara ese día, nos pasó a recoger y fuimos a la primera parada: un mirador con vistas al lago. 

Para llegar hay que caminar un poco en subida, pero no es mucho rato y llegamos sin problemas. La verdad es que las vistas desde allí son espectaculares, y más con la luz de ese atardecer eterno que teníamos en esas fechas...

Aquí empezamos a aprender detalles de la zona, de sus habitantes y del cambio climático: ese lago debería estar ya congelado, pero cada vez sucede más tarde...

Abisko


De ahí, tomamos un sendero que nos llevó hacia una cascada congelada, literalmente ¡caminando sobre el río congelado!
Obviamente esto solo se puede hacer con guías expertos, que saben donde pisan en cada momento y que pueden comprobar si realmente aguantará el paso de personas. En el tramo final solo Jordi se atrevió a seguir a Jesús, había que subir con cuidado por un pequeño lateral y yo, que con mi patosidad ya me había caído en terreno llano... decidí que mejor no. jeje

Abisko

En los tramos con nieve más blanda vimos rastro de huellas y Jesús nos estuvo contando que pertenecían a liebres y lemmings (Sí, querida generación de los 80, los lemmings son animales reales, aunque su supervivencia diríamos que es complicada, como en el videojuego. ¿Y es que, que broma de la evolución diseña a un pequeño roedor ártico negro por arriba y blanco por abajo?)
Junto con un guía con tanta experiencia rastreando animales para fotografiarlos, aprendimos mucho de sus costumbres, como diferenciar las huellas... 

De ahí nos acercó a otra cascada más grande, también congelada. Para llegar a ella hay que bajar por una ladera un tanto inclinada (y luego subirla, obvio). Pero aunque fuera gateando un poco, todos los miembros de la expedición lo logramos (nos ofreció si alguien quería usar unos accesorios con tachuelas para las botas, pero al final nadie lo vio necesario). 
Aquí fue la única vez que Jordi se atrevió a usar el dron, por el viento y por la temperatura (temía que la batería se apagara por el frío y a saber donde se quedaba el dron y si sería accesible a pie).


Para finalizar, fuimos a la zona donde hay un centro de información del parque de Abisko (con restaurante). 
Haríamos un pequeño paseo, bordeando un río que estaba semicongelado. Una maravilla los colores turquesa del agua.

Abisko

Allí aprendimos mucho más sobre la diversa fauna de la zona y también sobre los Samis y el territorio Sápmi, que es la región de Noruega, Suecia, Finlandia y Rusia habitada por este pueblo indígena. El término Laponia, que es el que usamos normalmente, es considerado ofensivo por algunos de ellos.
Jesús nos llevó a un lugar donde se puede escuchar un canto tradicional Sami y nos habló de la importancia de ese canto para ellos y para su identidad cultural. Nos habló de la represión que recibieron por parte de los países escandinavos, de como se han formado sus propios parlamentos para defender su cultura y sus derechos, y de como, según el país, se han integrado a la vida moderna de una u otra forma.
Olvidaros de las aldeas tradicionales con tipis y sus vestimentas rudimentarias. Esos famosos poblados Samis que los turistas pueden visitar en otros países (como Noruega) son fake. Creados para el turista. Al acabar la jornada se van a sus casas con calefacción y vestidos con ropas modernas, como nosotros. 
También nos explicó, entre muchas otras cosas, que en Suecia los Samis no son dados a participar en actividades turísticas, quieren privacidad y no verse expuestos. Y es que el pueblo Sami ha escogido diferentes estrategias en cada territorio.

Tanto Jesús, como Ainara durante el safari, nos comentaron muchísimas cosas del pueblo Sami. Han hablado con ellos, conocen su historia y puedes ver como muestran un gran respeto por esas gentes que han vivido en el ártico desde hace siglos.

Abisko

Al finalizar la ruta decidimos comer en el restaurante buffet del centro de información. Había bacon, patatas salteadas, tortitas, salsa de arándanos, ensaladas, además de zumos, agua, té y café (por 140SEK por persona). Comimos dos días allí y siempre tenían una opción vegana (por si alguien lo prefiere). Aunque también suele haber siempre algún plato calórico, para recuperarse del frío.


2.-Safari de animales y hotel de hielo:

El segundo día realizamos el safari de animales por la mañana. Ainara nos llevó hasta una zona de Kiruna donde suele haber muchos avistamientos. Pero hay que tener en cuenta que eso siempre va a depender de los propios animales, que viven en libertad. 

De hecho, incluso en los desplazamientos normales se puede tener suerte y verlos, así que ¡hay que abrir bien los ojos! Por ejemplo, yo vi una liebre ártica corriendo, y yendo el día anterior con Jesús nos cruzamos con el primer reno (que se fue rápido) y alce del viaje. De hecho, ese Alce fue el que vimos mejor y más cerca de todos. 
La política de 55 grados norte es respetar la naturaleza, así que nunca sacarán el coche de la carretera para acercarse a los animales o perseguirlos. Y si ven factible bajarse con cuidado para hacer fotos, sin molestarles, os lo dirán.

Abisko

La zona donde se lleva a cabo el safari está habitada por Samis, otra oportunidad más para seguir hablando sobre su cultura y vida. Ahora bien, sus casas se vislumbran al pasar con el coche, en ningún caso, por respeto a ellos, se hace parada para hacer fotos ni nada parecido. Tampoco es que tengan nada en especial, son casas modernas normales y corrientes como las de cualquier otra persona.

En cuanto a los animales, los que más vimos son renos, algunos de ellos muy cerca. Por cierto, entre todas las cosas que aprendimos sobre los animales, algo que nos chocó fue saber que quienes tienen cuernos en invierno son los renos hembras. Es decir, que ¡las que tiran del trineo de Santa Claus son hembras! ¡¡¡Es Rudolfa, no Rudolf!!!

Abisko
Abisko

También vimos algunos alces, pero algo más alejados y tímidos, resguardados. 

Abisko

¡Ah! Y Jordi y Ainara vieron salir volando una perdiz nival (por suerte, porque se ponen en la carretera y no hay quien las distinga por su color blanco).

Al rato empezó a levantarse una pequeña ventisca de nieve, así que nos trasladamos al siguiente destino: El hotel de hielo cerca de Kiruna. 
Y si aprender sobre los Samis parece interesante, también lo es hacerlo sobre los suecos que deciden vivir en esa zona tan extrema. Creo que nuestro mayor consejo a futuros viajeros es: ¡Preguntad! No os cortéis. Porque aprenderéis muchas cosas sorprendentes y diferentes a lo que estamos acostumbrados.

El hotel de hielo, al igual que en Rovaniemi, tiene una zona de bar donde se puede tomar algo (aunque éste carece de restaurante) y después la zona de las habitaciones, cada cual con una temática diferente y obras de arte esculpidas en hielo. 

Abisko
Abisko

Resulta curioso que la gente pague, y creedme que no es barato, por dormir en hielo... ¿Os atreveríais?

Como Kiruna está a algo más de una hora de Abisko, y encima se complicaba la jornada con la ventisca, decidimos comer cerca de allí para que no se hiciera más tarde. Ainara nos llevó a un local estilo kebab donde comimos una especie de durum con carne de reno ahumada, muy bueno (por 10€ cada uno).


3.-Ruta de Senderismo: 

Este día teníamos que realizar una ruta con raquetas de nieve, pero como seguía nevando a ratos y con mucho viento, Ainara no vio recomendable meternos por caminos de nieve blanda. 
Así que, adaptó la actividad y nos llevó a hacer una ruta circular a pie de unos 6km, en el parque natural (donde habíamos estado con Jesús el primer día, pero tomando otro sendero y alejándonos más). En esa zona la nieve estaría más compacta y el viento no levantaría remolinos de nieve. 
Además, para mejorar el día, se trajo al mejor guía de todo el ártico: Jökull.   *_* 


La parte inicial de la ruta fue muy sencilla y con la nieve muy compacta. Aún así, al estar en movimiento y no haber valorado la subida de temperaturas (pasamos de -20 a -9ºC por las nevadas) empecé a pasar calor y tuve que atarme el mono térmico a la cintura y abrirme la chaqueta. ¡Quien me iba a decir que pasaría calor jeje! Y bueno, Jordi acabó sudando... así que ojo con llevar el mono térmico extra si suben las temperaturas.
Como Jökull debió notar mi acaloramiento, decidió remediarlo en cuanto me agaché para echarnos una foto (después de esa instantánea, acabé revolcada en la nieve jeje).

Abisko

Fuimos pasando por miradores, bosque, llanuras... esa inmensidad blanca me fascinaba. 


Lo que no esperaba es que mi cuerpo empezara a fallar en una zona donde la nieve no estaba tan compacta y había que levantar más las piernas. 
Quienes nos vengan leyendo de hace tiempo ya sabrán que tengo Esclerosis Múltiple. Y si bien no tengo, a día de hoy, impedimento físico en el día a día, las temperaturas extremas pueden afectarme (en el viaje a Tanzania lo expliqué con más detalle).

Así que, de repente empecé a notar ciertas secuelas de los brotes que había tenido: una de las piernas empezó a no responderme bien y mi ojo derecho a ver algo borroso... Aún así no me asusté. Sabía que era algo pasajero y que en cuanto entrara en calor desaparecerían los síntomas. 
Tenía claro que quería acabar la ruta y quería disfrutarla, así que, poco a poco, seguí avanzando. Y Jordi junto con Ainara esperándome pacientemente.
El último tramo, que volvió a ser nieve bien compacta y encima cuesta abajo, me dio aire en la recta final. jeje  

Jordi no tuvo ningún problema, es una ruta sencilla, de paseo. Pero me gusta comentar como me encontré yo porque se que algún/a compi de viajes tienen también EM. Y así nos ayudamos a saber que esperar de los viajes.
Para quien no sufre nada parecido, algo así no tendrá mucha importancia, pero yo me sentí genial por haberlo superado y finalizado. 

Abisko

La ruta finaliza justo en el centro de información, así que volvimos a comer allí en el buffet. Esta vez una carne en salsa muy buena. Y como ya sabía, en cuanto descansamos a cubierto, los síntomas se desvanecieron. 

Por cierto, esta actividad fue el extra que añadimos, al extender un día más nuestro tour.


4.- Trineo de huskies:

Este día podíamos escoger entre moto de nieve o trineo de huskies. 

Debo confesar que me chocó la propuesta del trineo, por el tema de los animales. Así que le comenté a Ainara mis impresiones de Rovaniemi, donde hicimos la actividad con un gran tour operador de la zona (aun tengo pendiente escribir sobre ello). 
Allí cada pareja llevaba su trineo (uno de pie y otro sentado), unos 10 trineos siguiendo al guía durante media hora. Aunque los perros se veían bien, respondieron a todas mis preguntas y hasta me mandaron artículos y estudios sobre bienestar animal en los que participaban... el hecho de que dejaran en manos inexpertas los trineos (a Jordi le costaba frenarlo, porque pesa poco) y que los perros estaban nerviosos y mega excitados por correr no me hizo sentir del todo cómoda y no lo disfruté.

Ainara me dijo que no me preocupara, que a ellos esa forma de hacer la actividad tampoco les gustaba. En su caso, se va a la casa de un musher profesional (los perros son todos de él) y él es quien lleva el trineo, nosotros iríamos sentados. 
Además la excursión es de dos horas, algo que a los huskies les va mejor que no paseos cortos de 30 minutos (algo que yo misma había leído en un estudio de bienestar animal, tras regresar de Rovaniemi, así que tenedlo en cuenta, mejor paseos largos que no cortos).
Así que, como también habíamos hecho motos de nieve en Finlandia (y acabamos con muchas agujetas, a tener en cuenta) optamos por darle otra oportunidad al trineo.

Abisko

Para esta actividad hay que equiparse bien, y en especial los pies. Así que id con todo. 
Al llegar vimos que el musher estaba preparando el trineo, los perros estaban nerviosos, como yo los recordaba de la experiencia anterior. Pero esta vez vimos como fue uno por uno a calmarlos, acariciarlos, hablarles... No saldríamos hasta que estuvieran tranquilos. 
Además nos explicó como sentarnos y, sobre todo, como hacer contrapeso en las curvas. Esto no era un trineo turístico de paseo, si no uno de verdad y había que ayudar en su conducción.


La velocidad del trineo dependerá también del estado de la nieve. Como esos días había nevado y había tramos donde estaba blanda, íbamos algo más lentos y eso permitió a Jordi hacer algún vídeo. ¡Ojo con sacar el móvil cuando corren porque si se os cae adiós muy buenas!  


El paseo fue muy agradable y se notaba la diferencia en el estado de los perros, la tranquilidad y control de ir con su musher dándoles órdenes que entienden. 
Ainara tenía razón, bajé con una sensación MUY diferente. 

*Nota: Ahora, hay que comentar algo que no suele explicarse, igual por no empañar el relato (jeje) pero es la realidad pura. Y es que los perros son perros, es decir, que al salir a pasear pues aprovechan para aliviarse. Y los huskies lo hacen mientras corren. Así que a ratos, intentad no respirar profundo. jeje 

Al llegar de vuelta, lo primero es recompensar a los perros con caricias y unas chuches. Por cierto, que ni uno solo jadeaba de cansancio.

Abisko

Para finalizar, nos invitaron a entrar a su casa (hay que descalzarse, como en todas las casas nórdicas) y tomar algo caliente junto con unos rollitos de canela caseros y unas galletas de jengibre. *_* 


Allí pudimos hacer muchas preguntas y aprender sobre los huskies y el mushing. Como por ejemplo que los huskies siberianos de las pelis no son buenos para el trineo, porque son muy independientes y van a su bola, lo de las ordenes no va con ellos. Peeeero lucen mejor que los huskies de Alaska, que son los que se usan para tal cometido (ya habréis visto en las fotos del trineo que son diferentes).
Y justo ellos tienen un huskie siberiano con malamute: ¡¡Thor!! El dueño y señor de la casa. jeje

Thor y la líder, intentando pillar algo xD

Pero no solo él nos acompañó dentro de casa, también lo hizo la líder del trineo (las lideres siempre son hembras). Nos comentó que es con la que pasa más tiempo porque ha de crear un vínculo especial, confianza 100% el uno en el otro. 

También nos contó que temperaturas aguantan y la ideal para correr (ojo que si sube de -15ºC les hace demasiada calor), como son las competiciones, tiempos de descanso, características según la posición en el trineo, jubilación de los perros y como alguno de los ya retirados aún le hace saber cuando quiere salir con el trineo... 
Fue un rato ameno en el que pudimos preguntarle todas nuestras dudas. Y me dejó claro que ésta es la forma correcta de realizar la actividad: con un musher profesional en quien los perros confían, para quien son algo más que una herramienta turística. Al fin y al cabo, nosotros solo fuimos el lastre extra encima del trineo de una jornada más de entreno.

Ese día comimos en un food truck muy chulo, porque tenía un tipi donde poder comer a resguardo, bien calentitos. ¡Nos encantó!
Nosotros escogimos unas bandejas con carne de reno y alce, acompañado de patatas. Pero también hay opciones veganas. Eso más bebida nos costó 175 SEK por persona.



Estas fueron las actividades en la zona de Abisko, de temporada de invierno, que escogimos. Y lo pasamos genial en todas y cada una de ellas. 
De la escapada a Noruega hablaremos en otro post. ^_^


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