Tras una noche de dormir poco, decidimos levantarnos pronto. El jet lag, los nervios por el problema con el hotel y el no estar cómodos en ese cuchitril hicieron que no quisiéramos pasar mucho más rato ahí.
Por desgracia, dicen que no hay 2 sin 3 y aun nos faltaba pasar otro momento de gran estrés en nuestras primeras 24h del viaje: ¡El dejarnos las llaves dentro del coche! En el artículo sobre el alquiler ya contamos toda la problemática que tuvimos con Alamo.
Así que al final habíamos perdido casi 3 horas de nuestro día y para colmo el nivel de estrés y frustración estaba MUY elevado... no íbamos bien.
Cuando Jordi me preguntó, una vez abierto el coche, cual era el planing del día, yo ya tenía claro que había que modificarlo.
En principio íbamos a ir temprano al Downtown, pasear por la zona financiera y de ahí pasarnos por el California Science Center para ver el transbordador espacial de la NASA, pero solo eso, no el resto del museo, porque también habría que ver las zonas de Venice y Santa Mónica.




