6 de marzo de 2019

Tokyo (compras) y vuelo de vuelta

El viaje llegaba a su fin. Oooooooooh... Pero todavía nos quedaban unas horas para pasear y realizar algunas compras con calma.
No madrugamos porque el primer objetivo era regresar a Nakano Broadway en busca de un par de figuras de Evangelion, porque allí es donde las vimos mejor de precio y, aunque algunas eran de segunda mano, estaban en muy buen estado.

La mayoría abren a las 12, aunque algunas empiezan a abrir entre media hora y una hora antes. Así que, nos fuimos a dar una vuelta por el mercado del sótano, a curiosear un rato y después regresamos para empezar a mirar las tiendas que abrían primero.
A mediodía ya tenían fichadas el par de figuras que les gustaban, por menos de 2000¥. Una vez compradas, pusimos rumbo Ueno para dar una vuelta por el parque. ¡Y menudo cambio!

El primer día lo vimos con todos los cerezos en flor y ahora estaban completamente verdes.


Tras salir del parque nos fuimos a comer al Sukiya, a modo de despedida. ¡Mira que nos encanta esa cadena! Buena y barata. ^_^ (500¥ cada uno)


Con el apetito saciado, nos fuimos a realizar las compras grandes: KitKats, dulces varios, curry, té, etc. Y para eso acudimos al Takeya de Okachimachi, una tienda enorme con precios baratos, y llena de productos gastronómicos de todo tipo (ver mapa). Hay otro Takeya saliendo del parque Ueno, pero es pequeño y con poca variedad.

Lo que nos sorprende es que son varios edificios y te dejan salir con la cesta sin pagar de uno para ir al otro. Por no hablar de todos los productos que tienen en la propia calle. ¡Esto aquí es impensable!
¡Ah! Y hacen "tax free" también en alimentación.

Como aún teníamos algo de tiempo, los chicos se fueron a cotillear al Yodobashi Camera, aunque regresaron sin nada, y mi hermana y yo nos fuimos con las compras a descansar al Starbucks, mientras tomábamos algo.


De vuelta al hotel, recogimos las maletas y empezamos el espectáculo de recolocar toooodas las compras dentro de ellas. Digno de ver. jeje


Para ir al aeropuerto volvimos a coger el Keisei Main Line, por 1030¥ cada uno, desde Nippori hasta Narita. Estas eran nuestras caras al ver que tocaba irse:

Alguien no se quiere ir...

Al llegar a Narita, como teníamos el checkin realizado online, el paso por los mostradores fue rápido y pudimos parar a merendar algo en el McDonalds.
Nuestro error fue pensar que dentro podríamos realizar algunas compras, sobre todo de KitKats, porque de repente la mayoría de las tiendas empezaron a cerrar pronto (tipo las 20h). Nos chocó mucho la verdad, que no estuvieran abiertas hasta más tarde, con la de vuelos que había... Aún así pudimos entrar a tiempo en una de ellas para conseguir los KitKats de melón (que son especiales) y unos bizcochos de banana (típicos de Tokyo). Y, como no, recurrir a un 7/11 para comprar nuestros estimados onigiris tuna/mayo y poderlos desayunar en Barcelona.
Creo que tengo una adicción a esos onigiris. jeje

Los vuelos de vuelta fueron algo moviditos por unas turbulencias que pillamos cerca de Qatar, y es que resulta que había tormenta... ¡En Qatar! Si es que lo que no nos pase... Pero la verdad es que pasamos uno de los momentos de más miedo que he vivido hasta ahora en un avión, cuando al pillar una bolsa de aire el avión cayó a plomo varios metros. Por suerte era eso, bolsa de aire, y no volvimos a pillar una tan fuerte.
Quitando esa tormenta, que hizo salir con retraso nuestro vuelo de Qatar a Barcelona (y mira que es aburrido quedarse en ese aeropuerto, casi todo son joyerías). El resto fue todo bien.
Con mi hermana, que es intolerante a la lactosa, confirmamos nuestra teoría de la ida: En los vuelos que salen de Barcelona y Japón el menú sin lactosa es especial solo para ellos (pero contiene pollo, carne, etc). En cambio, en los vuelos que salen desde Qatar le metieron el menú "uno vale para todos". Vegetariano, sin gluten, sin lactosa, etc... y listo. Cosa que no le gustó tanto.

Y nada, unas 20h después volvíamos a estar en Barcelona, tras 23 días de aventuras por el país Nipón. Un viaje especial, donde compartimos recuerdos y emociones con mi hermana y cuñado. Donde vivimos muchas experiencias nuevas, a pesar de repetir lugares. Y donde, como siempre, confirmamos nuestras ganas de seguir volviendo en el futuro.
¿Lo mejor de la vuelta? Llegar a  casa y que tu cuñado te diga: ¿Para cuando el siguiente? Parece ser que tan mal no lo debí organizar. jeje ^_^

¡¡Japón 3.0 Team!! 


No hay comentarios:

Publicar un comentario

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...