4 de mayo de 2026

Día de senderismo: desde Katsuo-ji a la cascada Minoo

Este día fue un reto para mí, pero me alegré de haber podido realizar esta ruta que nos permitió visitar dos lugares top y disfrutar de unos bosques preciosos en pleno otoño japonés. 

Katsuoji

Tanto el Katsuo-ji (templo que se ha hecho viral) como la cascada Minoo son lugares muy famosos y visitados, especialmente en época de momiji. 
Pero, a pesar que ambos se encuentran dentro del Parque Natural Minoo (Minō Kōen) y están conectados por una carretera, a día de hoy no hay transporte público que los enlace. 
Al buscar información, siempre encontraba las siguientes opciones para visitarlos el mismo día: 
  1. A pie, por la carretera. (No nos apetecía caminar casi una hora al lado de los coches)
  2. Taxi. (Suele haber fuera del templo, aunque quizás en temporada alta estén más solicitados y haya que llamar)
  3. Dar una vuelta enorme en diferentes transportes públicos, perdiendo mucho tiempo. 
La verdad, me costaba creer que al ser un parque natural no hubiera rutas de senderismo, así pues, me puse a buscar en inglés pero sobre todo en las webs oficiales en japonés, y... ¡por supuesto que hay rutas! Y una de ellas justo enlaza esos dos lugares.

Por si alguien puede estar interesado, compartiré primero las fuentes de información, y después ya pasaremos al relato del día y las visitas. 
En la web oficial del parque (usar traductor) tienen varios panfletos y mapas. Entre ellos el mapa general del parque, donde salen todos los senderos pero que está en japonés. He hecho una captura de la zona de interés y traducido algunos nombres de lugares clave que pueden servir para orientarse.
Además, encontré otro panfleto en inglés (ver mapa) donde sale también bastante bien indicado.
Si abrimos el mapa en inglés, vemos que por encima del Katsuo-ji hay una ruta marcada en verde: "Tokai Nature Trail" que es la ruta a seguir (y en todos los mapas la marca en el mismo color). 
En ese mapa no sale, pero hay un camino que lleva desde la parte superior del templo (Nikai-do) hasta la ruta verde.
Desde ahí, seguiremos el camino en dirección a "Tokai Nature Trail Trailhead". En ese punto, se puede alargar dando un rodeo por la azul o, como hicimos nosotros, acortar por un caminito bien señalizado hacia el "Minoh Vistor Center".
Desde ahí el tema es un poco más lioso, porque hay que ir por uno de los senderos de color rosa, que hay muchos, llamados sencillamente "Nature trail". (O bien acabar el último tramo por la carretera)
Nosotros optamos por la vía rápida, que era el camino rosa que sale más pegado a la carretera (os dejo el mapa en japonés, que podéis ampliar). Y durante el relato, dejaremos fotos con las indicaciones a seguir en este tramo, para que resulte fácil orientarse.


Una vez encontrada esta opción, analicé la dificultad para ver si era asequible, puesto que no es que nosotros seamos senderistas de normal. Solemos hacer alguna ruta, no muy difícil, en nuestros viajes y ya.
Además, los que me seguís, sabéis que tengo esclerosis múltiple y, aunque me encuentro bien en tema movilidad, he de valorar la posible fatiga y alguna que otra secuela sensitiva que arrastro. 
Este año llegaba a tope, haciendo entrenamientos de fuerza, encontrándome estable de la fatiga... así que me lancé.
Iba a ser una de las rutas más duritas en los viajes que llevamos (aunque una de Kumano la superó) sobre todo por la distancia, pero me veía con fuerzas y lo logré. 
Si Jordi hubiera ido solo habría tardado menos de las 2:30h que tardamos (haciendo fotos y con calma), pero es que a mí las subidas me afectan bastante. 
Eso sí, esta ruta al final del viaje, ya cansada y con fatiga, ni de coña la saco.

Para mirar el desnivel y tipo de senderos encontré este blog en japonés (usé traductor). Aunque ¡ojo!, que esta persona lo hace a pie desde la estación de tren del templo. Nosotros subimos en bus. Además la hizo al revés, que nosotros consideramos que es más dura porque hay más rato de subida. 
También comparte su ruta e una web/app de senderismo, y ahí se puede ver bien los datos. 


Punto azul: La entrada al Katsuo-ji, hasta allí llegamos en bus. 
Punto rojo: Nikai-do, la zona superior del templo, donde empezamos la ruta.
Punto naranja: La cascada. Y de ahí, ya solo quedaba todo de bajada hasta la estación (pero lo hicimos tras comer y descansar).
El pico intermedio, antes de la cascada, pertenece al desvío de la ruta azul, que no hicimos.

Pues ahora sí, empezamos a mostraros el día.
Nos despertamos con calma y fuimos a por el desayuno de rigor al konbini del hotel donde, además, compramos unos onigiris para la caminata. 


Desde Namba tomamos la línea de metro Midosuji, que después se transforma en la Kita-Osaka Kyuko line, hasta la estación de Minoh-Kayano. 
En ella, desde el anden 8 de la parada de buses, nos subimos al bus que va directo al templo y que se puede pagar con IC card (800 ¥).
Suele haber entre 2 y 3 buses por hora (según si es o no fin de semana), pero al ser temporada alta habían puesto un refuerzo y estaba todo muy bien organizado. 
Mientras estábamos en la cola, nos comentaron que podíamos escanear un QR para pagar las entradas online (de hecho, se puede acceder desde la web oficial, 500 ¥) y evitar la cola a la llegada. 
Nosotros lo hicimos y sí que nos ahorramos bastante cola en la entrada, la verdad. 

Tras mostrar los tickets online, nos dieron las postales para hacer el famoso rally stamp del templo, que tanto se ha viralizado en internet, junto con el mapa de las ubicaciones de los sellos. 
Nota: El modelo va cambiando según las temporadas. Así se aseguran que, si repites, tienes un aliciente. 

Katsuoji

La visión al entrar en el recinto, justo en pleno momiji, ya es preciosa de por sí. Con la puerta principal teñida de rojo, el lago que alberga el pequeño santuario Benzaiten...

Katsuoji
Katsuoji

Jordi no podía parar de hacer fotos, ¡y solo era el inicio! 
Además, aunque había mucha afluencia de gente, al ser un recinto amplio, no tuvimos sensación de agobio.

Katsuoji
Katsuoji

El Katsuo-ji fue fundado en el siglo VIII por el príncipe Kaijo (con ayuda de dos monjes que vivían y practicaban el budismo en ese mismo lugar) aunque con otro nombre (Miroku-ji). 
Pero, como suele pasar con muchos de estos lugares tan antiguos, la mayoría de los edificios han sido reconstruidos en el periodo Edo o posterior. 
 
Katsuoji

Katsu significa ganar y, por ello, es conocido como un templo de la victoria y de la buena fortuna, siendo venerado por granjeros y comerciantes así como por grandes clanes de las épocas pasadas, como los Minamoto, Toyotomi y Tokugawa.

Katsuoji

Su símbolo, también viralizado, son los Daruma, esos amuletos que te ayudan a conseguir tus objetivos. ¡Ojo! No conceden deseos. Sirven para motivarte a esforzarte y cumplir tus objetivos, ganar en una empresa que te propongas, sean negocios, estudios...

A lo largo del recinto se pueden ver dos tipos de Daruma. 
Los Kachi-Daruma, son los amuletos que se compran (los hay de tamaños muy dispares), detrás escribes tu propósito y, haciendo una ofrenda de incienso para bañar el Daruma con su humo, rezas en el edificio principal (ver mapa).
Después de eso, le pintas el ojo izquierdo y te lo llevas a casa. Cuando logras tu objetivo, le has de pintar el ojo derecho. Por último, si se puede (entendemos que estando en otro continente difícil...), hay que devolver el Daruma al templo, donde lo exponen hasta finales de año cuando se queman en una ceremonia. 

Katsuoji
Katsuoji

Los otros Daruma, que se ven a miles, son los Daruma-Mikuji. 

Unas pequeñas figuras que traen dentro un papelito de adivinación. 
Como los omikuji de los templos, que predicen tu fortuna en varios ámbitos de la vida, pero, en este caso, no indican la buena o mala suerte, si no que te aconsejan a modo de oráculo para que interpretes el como debes proceder para conseguir tus objetivos. 
El Daruma te lo puedes llevar o dejarlo en algún rincón del recinto. 

Katsuoji
Katsuoji
Darumas en el torii y en el estanque

Como comentamos, el recinto es enorme, y hay diseñada una ruta del rally stamp para que lo visites de forma circular. Finalizando otra vez en la entrada principal. 
Sin embargo, nosotros alteramos el orden de los sellos porque saldríamos por la parte superior del templo para hacer la caminata. 

Katsuoji

La zona superior, fuera del circuito de los sellos, se encuentra menos transitada y con unas preciosas vistas al valle, lleno de momiji. 

Katsuoji
Katsuoji

El acceso al Nikai-do, el último edificio en la zona elevada, se hace a través de un precioso camino lleno de colores otoñales.

KatsuojiKatsuoji
Katsuoji

En este punto nos paramos a comer los onigiris, en unos bancos cerca de unas papeleras, antes del inicio del sendero. 

Katsuoji

El primer tramo es una subida un tanto durita, que te deja en el punto F5 del Tokai Natural Trail (ver el mapa que puse más arriba). 

Minoo Park

Al poco nos encontramos con una verja cerrando el camino. Resulta que, es para evitar que bajen animales al templo (entre ellos, posibles osos). En Japón siempre se recomienda llevar algún cascabel o campana que haga ruido, o ir hablando entre vosotros, golpear algún palo, etc... para avisar a los animales de tu presencia y que no haya encuentros no deseados. 
Abrimos la doble puerta y la volvimos a cerrar tras nosotros para seguir el camino y adentrarnos en el bosque, con esos árboles enormes que tanto nos fascinan.

Minoo ParkMinoo Park

En este primer tramo tan solo nos cruzamos con un par de senderistas japoneses (que justo llevaban cascabeles). 

Una vez llegas a la ruta principal, hay que seguir en dirección "Minoh Visitor Center" y acabas pasando por la tumba del Príncipe Kaijo. 

Minoo Park
Minoo Park

En un punto del recorrido hay un puente de madera, pero nos lo encontramos cerrado por rehabilitación, y habían abierto un desvío lateral, por el que pasamos agarrados a una cuerda. 

Minoo Park

El resto del camino iba alternando subidas, bajadas (más de éstas, por suerte) y tramos llanos, tanto de pavimento liso, como con raíces y piedras que hacen el paso más lento. 

Minoo Park
Minoo Park

El cruce de un puente moderno, sobre la carretera, y la bajada de unas escaleras marcaban la llegada al "Tokai Natural Trailhead", una zona con aparcamiento, baños y máquinas de bebidas (donde aprovechamos para reponer agua) y desde la cual inician otros senderos. 
Como comentamos, nosotros no hicimos la ruta azul, que da un rodeo hasta el Visitor Center. Tomamos el camino recto, que está señalizado, puesto que está allí mismo. 

Minoo ParkMinoo Park

En esta zona charlamos con un chico inglés, que estaba haciendo nuestra misma ruta pero en dirección contraria, y fue él quien nos recomendó la ruta rosa que tomamos. 
En el Visitor Center había un par de abuelitos muy mayores que no entendían inglés, pero les pregunté por donde tomar el inicio del camino y nos acompañaron a la entrada para indicarlo. 
La siguiente foto la tomamos desde la entrada del Visitor Center. Solo había que cruzar la carretera y subir por ese camino que está cerrado al tráfico (era la antigua carretera y ahora ha quedado como sendero). 

Minoo Park

Seguimos caminando sobre pavimento, hasta llegar a una gran verja, con la señal de B27. Ahí traspasamos la verja y continuamos en dirección a "Unrin Viewpoint". Ahora sí, volviendo a la belleza de los caminos naturales. 

Minoo Park
Minoo Park

Estas rutas ya están algo más concurridas, sobre todo por japoneses, al estar cerca de la cascada. Bueno, algo más... tampoco os imaginéis las Ramblas. jeje  

Minoo ParkMinoo Park

Al llegar al siguiente cartel tomamos a la derecha, que indicaba el aparcamiento de la cascada, justo nuestro destino. 


La bajada la hicimos con cuidado de no resbalar, por la cantidad de hojas que había, pero el paisaje era realmente precioso. Y yo no me podía creer que hubiera podido cumplir con todo el recorrido, disfrutando de un entorno increíble. 

Minoo Park
Minoo Park

Al llegar a la carretera cruzamos para acceder al recinto de la cascada, deteniéndonos antes en una pequeña tienda que vende "Momiji Tempura", es decir, las hojas del momiji rebozadas y fritas. 
Suena raro pero está muy rico, la verdad. Al final sabe a masa frita y bien crujiente. jeje. Pillamos un paquetito y comimos algunas, sentados en el reservado de la tienda (450 ¥), reponiendo fuerzas y con la tranquilidad de haber llegado a la meta. 
Nota: Esta tiendecita está en la zona del parking, si se accede a la cascada a través del valle, hay que subir hasta la carretera para encontrarla.

Minoo Park
Minoo Park

De ahí, ya solo tuvimos que bajar unas escaleras para encontrarnos en la atracción principal del valle:

Minoo Park
Minoo Park

Dimos una vuelta por la zona, donde hay varios chiringuitos que venden comida (tanto para comer en el propio chiringuito como para llevar, puesto que hay mesas de picnic alrededor de la cascada) y al final decidimos entrar en uno que ofrecía unos menús con muy buena pinta y aún servían a pesar que ya eran las 15h. 

Minoo ParkMinoo Park

Había opciones más baratas, en plan picoteo, pero tras la caminata bien merecíamos un banquete. jeje ¡Y descansar!
Jordi escogió como plato principal del menú los udon de yuzu y yo el soba de té verde. Todo estaba muy bueno, pero reconozco que los de yuzu estaban estupendos (4.200 ¥). 

Minoo Park

El restaurante era justo el que estaba al lado de las cascadas: Furaibo Teahouse. Decimos era, porque a la semana o así ¡se quemó! Y por ahora sigue cerrado. Ojalá puedan reabrirlo, porque comimos genial.

Tras comer con calma, la idea inicial era esperar hasta que cayera el sol, porque en otoño iluminan la cascada y varios puntos del valle. 
Y lo intentamos... pero empezó a caer la temperatura en picado (es lo que tienen los valles) y, al estar parados, pillamos frío. 
Al final, decidimos renunciar y empezar a bajar por el sendero tranquilamente, sacando fotos (puesto que aún nos quedaban unos 2,6 km hasta la estación), para entrar en calor. 

Minoo Park
Minoo Park

Al llegar a la altura del Ryuan-ji, un templo con varios edificios muy bonitos, empezaron a encenderse las luces y nos paramos a disfrutar un poco del espectáculo. 

Minoo Park
Minoo Park

Desde ahí, te ibas encontrando algunos rincones iluminados. 

Minoo Park
Minoo Park

Pequeños senderos que llevaban a ryokans y cafeterías... La verdad es que parece un rincón de ensueño, bien cerquita de la bulliciosa Osaka.

Minoo Park

Un desvío a un santuario...

Minoo Park

Y con estos colores finalizaba nuestro día de senderismo. 

Una vez llegados a la estación tocaba tomar el tren y hacer trasbordo en Umeda hasta Namba. 
Al llegar al hotel mandamos las maletas al siguiente destino, salimos a localizar la parada del bus para el día siguiente (y menos mal, porque está dentro de un edificio y costó un poco ubicarse) y ¡a cenar al Sushiro!

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Esta vez, tenía localizados algunos sushiro que, en vez de la tablet pequeña, tienen pantallas enormes en las que, a parte de pedir, puedes jugar a un juego y ganar algunos premios. 

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A nosotros nos tocó un platito de cerámica para los palillos, muy chulo. Y con la coña del juego, nos pusimos las botas, a reventar. jajaja (5.270 ¥).

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Dimos una pequeña vuelta por la zona, intentando encajar el bullicio de Osaka, y me encontré con una colección de gachapones de Kitsunes... Ésta sería la colección del viaje jeje, cada vez que los encontraba (costó porque estaban en pocos lados) intentaba sacar un par. 


Ahora sí, muy orgullosa del día vivido y de mis logros físicos, nos fuimos a dormir y, sobre todo, a reposar las piernas. 
Por suerte, el día siguiente era mayormente de traslado y bastante tranquilo. 


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