25 de agosto de 2012

Edimburgo (día 3)

Nuevamente, Jordi y yo salimos antes de desayunar a seguir explorando el barrio. 
Callejeamos un poco entre las universidades, descubriendo chiringuitos curiosos donde venden café, fruta, pastas...

Y nos llevamos una sorpresa al descubrir un parque enorme allí cerca, The Meadows, donde vimos a gente haciendo ejercicio al estilo central park.

Tras recoger al resto y desayunar por última vez en el italiano, nos dirigimos a coger el bus 15 para ir a la Rosslyn chapel (famosa por salir en la película del código da vinci). Lo cogimos en frente del monumento a Walter Scott en Princes St. Había leído que teníamos que llevar el importe justo porqué no daban cambio. Lo que no sabíamos es que tenía que ser todo en monedas! Así que no pusimos a intercambiar billetes y monedas con unos italianos. (Y es que, a diferencia de los autobuses Japos, en Escocia no tienen maquina que dé cambio, cosa que no vimos nada práctica)
La parada de Rosslyn la anuncian, así que no hay problema de perderse.

La capilla es pequeña pero bonita. Tienen una parte de la fachada en obras, pero aun así se puede observar bien los detalles tan elaborados que la adornan.
Tienen audioguía en español gratis, solo hay que pedirla.




































De vuelta en Edimburgo fuimos a comprar unas aguas y unos sandwiches para el día siguiente (cuando empezaría nuestra ruta) al TESCO. Dejamos recuperando fuerzas, en los apartamentos, a la mitad del equipo, y junto con Jordi y mi hermana nos fuimos a pasear.
Fuimos a ver el cementerio de Greyfriars, donde se encuentra la tumba de Bobby, el famoso perro, que tras la muerte de su dueño no quiso moverse de donde lo enterraron. Todo un símbolo de fidelidad en Escocia.


Y la tumba de su dueño, que tiene una lápida nueva gracias a un grupo de fans americanos de Bobby. Resulta un tanto graciosa la idea xD


Mientras paseábamos por la ciudad empezó a descender la niebla sobre los edificios, un espectáculo muy chulo. (Empañado por el bombardeo que sufrí de una gaviota ¬¬ por si no lo había comentado, Edimburgo está plagada de gaviotas, y no... no me gustan ¬¬)

De vuelta a los apartamentos nos encontramos a mis padres que habían salido a inspeccionar las carpas del festival que teníamos justo en frente. Y nos informan de que hay un chiringuito de hamburguesas con buena pinta, así que ¡p'allí que vamos! 
Bien, matizo, buenas no... ¡¡Las mejores que he probado!! Ni ketchup ni nada le echamos! no exagero. Alucinamos tanto que quedamos en regresar tras el tour de los fantasmas para repostar jeje.

Teníamos el tour de fantasmas a las 9:30 en la Royal Mile, con Real tours. No estuvo mal, a parte de ver una zona de la Royal Mile que no habíamos ido aun, nos enseñó la antigua cárcel, un cementerio donde aprendimos el porqué los ricos ponían rejas a sus tumbas (para evitar el robo de cuerpos que se vendían a la universidad de medicina), algunas curiosidades de la ciudad antigua... y como no, historias de brujas, fantasmas y asesinos. Aunque esa parte quedó un pelín flojilla, la chica era simpática pero le falta un pelín de salero para contar historias ;)


¡Por cierto! Nos contó que en otro cementerio de la ciudad había un mausoleo cerrado con candado, donde solo tenían permitida la entrada los de la cátedra de parapsicología, porqué se habían dado casos de ataques a personas (arañazos, mordiscos...) por parte del espíritu de un sádico allí enterrado.
¿¿¿Adivináis en que cementerio??? ¡Exacto! Habíamos estado por la tarde y no nos fijamos U.U

Lo prometido era deuda, y aunque la mitad del equipo decidió irse a dormir, mi padre, mi cuñado y yo regresamos a por otra super hamburguesa. G_G Ains, fue el único día que realmente disfrutamos gastronómicamente.

Buena manera de despedirnos de Edimburgo. ¡Al día siguiente empezaba la aventura!

Relatos de otros viajeros   #postamigo

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