Paraguas en mano (fue el día que nos llovió en Tokyo) nos fuimos a ver el Palacio imperial. Solo se puede ver por fuera (excepto un par de días al año) puesto que es la residencia oficial del emperador.
Nos acercamos solo a hacer las fotos de rigor (se puede visitar una parte de los jardines pero no nos llamaban la atención así que no fuimos).
Después nos dirigimos a Ginza para ver el Sony building, parando por el camino a ver la GRAN estatua de Godzilla.
Nota: en 2018 la han cambiado por otra estatua de Shin-Godzilla de 3 metros. (ver noticia)
El Sony Building tiene varias plantas visitables, donde puedes ver, tocar y comprar (si el bolsillo te lo permite) los nuevos modelos de juguetitos electrónicos. (Ni que decir que aquí pasé a sostener yo la cámara mientras Jordi toqueteaba todo jaja)
Al salir, paseamos un poco por Ginza, viene a ser la quinta avenida de Tokyo, tiendas de marca, lujo... A parte de la lluvia empezó a hacer mucho viento, así que nos refugiamos en la estación a comer unas gyozas buenísimas (empanadillas).
Nota: en 2018 la han cambiado por otra estatua de Shin-Godzilla de 3 metros. (ver noticia)
El Sony Building tiene varias plantas visitables, donde puedes ver, tocar y comprar (si el bolsillo te lo permite) los nuevos modelos de juguetitos electrónicos. (Ni que decir que aquí pasé a sostener yo la cámara mientras Jordi toqueteaba todo jaja)
Antes de ir a Odaiba, nos desviamos un poco para ir a un templo pequeño relacionado con una de las historias de Samurais mas importantes de Japón. Allí están las tumbas de los 47 ronin, considerados un ejemplo de lealtad, sacrificio y honor. Y como no la friki de los Samurais tenía que ir jeje.
Por cierto, al salir del metro para ir al templo el viento decidió poner solución a mi dilema ¿Como me llevo el paraguas transparente sino me cabe en la maleta?
Al regresar al metro vimos un panel de incidencias lleno de mensajes, ¡había un montón de trenes con retraso o parados! Muchos de ellos de las afueras. Nos sorprendió que una poca lluvia y viento afectara tanto... inocentes de nosotros...
Para ir a Odaiba (una isla artificial de Tokyo) cogimos el Yurikamome, el tren (no es monorail como algunos piensan) que pasa por el Rainbow Bridge, famoso por su iluminación por la noche.
Si podéis, sentaros delante, nosotros pudimos a la vuelta y tuvimos unas vistas de Tokyo iluminada muy chulas.
Al llegar llovía muchísimo, y nosotros sin paraguas, así que nos refugiamos en uno de los centro comerciales de la isla (tiene varios). ¡¡La suerte hizo que nos encontráramos con una expo de Ultraman!!
Al amainar, salimos a las fotos frikis de rigor con la estatua de la libertad, si, estáis leyendo bien; Y con el mega Gundam que están montando en la isla.
Después fuimos al Palette Town, otro centro comercial de la isla donde tienen una expo de coches antiguos chulísima! Y Toyota tiene el Mega web, su exposición de coches modernos y se supone que también una sección mas de robótica y prototipos pero estaba cerrada cuando fuimos.
Después fuimos al Palette Town, otro centro comercial de la isla donde tienen una expo de coches antiguos chulísima! Y Toyota tiene el Mega web, su exposición de coches modernos y se supone que también una sección mas de robótica y prototipos pero estaba cerrada cuando fuimos.
*Nota 2022: Este centro comercial ha cerrado, y con él la parte del museo histórico de coches. Toyota aún no ha anunciado si lo reubicarán.
Y lo tienen bien montado, ¿que el chico quiere ver coches y la chica no? Pues ahí mismo tienen el Venus Fort, una zona con tiendas y mas tiendas (mayoritariamente de ropa de chicas) que simula las calles de Venecia.


Por cierto, estuvimos en una tienda de perros (grande y muy limpia, como ya nos estábamos acostumbrando) y al salir de ella tienes una mega tienda de abalorios, ropa y cochecitos para perros, ¡alucinamos!
Al salir nos esperaba una sorpresa, ¡¡no se podía caminar del viento que hacia!! Empezamos a entender el porqué de las incidencias, así que intentamos ir lo mas deprisa que pudimos a hacer las fotillos de noche y a coger el Yurikamome, no fuera que lo cerraran por el viento. (He de explicar que aquí nos reíamos diciendo: ¡Que vientecillo corre por estos lares!. Días mas tarde nos enteraríamos que ese viento era lo que precedía a una mega tormenta que casi llegó a tifón!! Por suerte estaríamos fuera de Tokyo para cuando llegara lo grande)
No sabemos si es porqué aun siguen con lo del ahorro de energía, pero el puente no estaba iluminado con los colores típicos que le dan nombre (arcoiris). Si os fijáis en la misma foto sale la estatua de la libertad, el Rainbow bridge y la torre de tokyo.
A salvo ya en la ciudad, pero con las piernas destrozadas tras el esfuerzo hecho por no salir volando, nos encaminamos a Kabukicho. Si os acordáis, es la zona Este de Shinjuku, el llamado barrio rojo de Tokyo.
Si en Ueno os comenté que había mucho "DVD", aquí lo que encontramos es directamente mucho "Club" con carteles de chicas con poca ropa, locales con seguratas negros, que bien podrían ser exjugadores de fútbol americano, en las puertas, vestidos con traje y pinganillo, y coches bastante lujosos pasando por ahí.
Nos impactó la zona.
Tenemos pendiente el volver y explorarlo con calma, incluyendo la zona de los chiringuitos de yakitoris.
Por cierto, aquí comí por fin las famosas creps de Japón! (Famosas en el foro de los viajeros jaja) La mía de platano, nata, chocolate y tarta de queso (si, un trozo de tarta de queso!), la de Jordi de helado, fresas, nata y sirope de fresa.
Por cierto, aquí comí por fin las famosas creps de Japón! (Famosas en el foro de los viajeros jaja) La mía de platano, nata, chocolate y tarta de queso (si, un trozo de tarta de queso!), la de Jordi de helado, fresas, nata y sirope de fresa.