Cuando a las seis de la mañana sonó el despertador se intuía claridad a través de las cortinas. ¿Habría mejorado el tiempo?
Se había pasado la noche lloviendo y, al mirar por las ventanas, comprobamos que, aunque no llovía , el día seguía amenazador en el horizonte.
De los tejados caían gotas de agua, el suelo estaba embarrado y los pocos senderistas que venían de la zona del cañón lo hacían con el chubasquero y la ropa mojada.
Habíamos acertado, no era día de amaneceres... La duda que nos quedaba era si sería día de helicóptero.
Teníamos tiempo de sobras, así que desayunamos tranquilamente unos chocolates calientes en la cafetería del hotel, esperando a que subiera un poco la temperatura en el exterior. ¡Y es que menudo cambio tras venir del calor de Las Vegas!
Con el cuerpo templado, y tras comprobar que no amenazaba lluvia inmediata, nos fuimos a dar un pequeño paseo, nuevamente por la ladera del cañón.
Cerca del alojamiento empieza el "Bright Angel Trail". Es uno de los senderos, que baja al río, mas fácil y popular del Grand Canyon.
Se había pasado la noche lloviendo y, al mirar por las ventanas, comprobamos que, aunque no llovía , el día seguía amenazador en el horizonte.
De los tejados caían gotas de agua, el suelo estaba embarrado y los pocos senderistas que venían de la zona del cañón lo hacían con el chubasquero y la ropa mojada.
Habíamos acertado, no era día de amaneceres... La duda que nos quedaba era si sería día de helicóptero.
Teníamos tiempo de sobras, así que desayunamos tranquilamente unos chocolates calientes en la cafetería del hotel, esperando a que subiera un poco la temperatura en el exterior. ¡Y es que menudo cambio tras venir del calor de Las Vegas!
Con el cuerpo templado, y tras comprobar que no amenazaba lluvia inmediata, nos fuimos a dar un pequeño paseo, nuevamente por la ladera del cañón.
Cerca del alojamiento empieza el "Bright Angel Trail". Es uno de los senderos, que baja al río, mas fácil y popular del Grand Canyon.






