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17 de febrero de 2020

Paseando por Tokyo

Los días que pasé en Tokyo durante esta escapada en solitario fueron bastante sobre la marcha. 

Como ya había estado tres veces en la ciudad (ver diarios), no llevaba ningún plan concreto, solo algunos lugares nuevos a los que quería ir, otros por los que quería volverme a pasear... además de realizar compras y quedar con una pareja de amigos para hacer de guía a ratos y disfrutar con ellos de algunos lugares y experiencias. 

Así pues, en este post comentaré un poco lo que fui visitando, aunque no en forma de diario puesto que fueron días un tanto "caóticos" en cuanto a planes. 

Ueno, Ameyoko

A parte de los lugares que mencionaré, en esta visita realicé ciertas actividades a las que he dedicado un post aparte: Ir a una clase de Karate, al Pokémon café y al restaurante de Sailor Moon.


Ueno: 

Siempre digo que en este barrio me siento como en casa.
Fueron las primeras calles de Tokyo que pisamos, donde nos solemos alojar y donde callejear para descubrir que locales siguen ahí, cuales han cambiado, etc. Forma parte ya de nuestro ritual en esta gran ciudad. 

Me encanta porque tiene la zona de Ameyoko, alrededor y bajo las vías del tren, llena de vida y bullicio en el mercado, las tiendas... y por la noche con sus locales de tapeo "llenos de solera", los farolillos encendidos...

Ueno, Ameyoko
Ueno, ameyoko

Y es curioso como, si uno se levanta muy pronto, esas mismas calles permanecen totalmente desiertas, esperando a que las resacas se pasen y regrese la jarana. ¡Porque sí! Aquí hasta podremos ver algunos japos desatados por algunas copas de más, alzando un tanto la voz y medio cayendo mientras intentan hacerle reverencias al jefe. Esto sobre todo los viernes y fines de semana. 

Ueno, Ameyoko

Pero a la par, en ese mismo barrio, a tan solo unos metros del jaleo, nos encontramos con el extenso parque Ueno, un remanso de paz. 

Parque Ueno

Y eso me encanta. Acercarme y perderme entre sus pequeños templos y santuarios. En especial me gusta mucho el santuario Hanazono Inari, al que se accede por un pequeño camino de toriis rojas. 

Parque Ueno
Parque Ueno

Así que mis ratos en el barrio (donde me alojé nuevamente) pasaron entre callejear por Ameyoko, cenar en los nuevos descubrimientos (el sushiro y un restaurante de curry, ver post de restaurantes), relajarme en el parque y algunas compras frikis en el Yamashiroya (ver mapa friki).


Nezu: 

Las primeras visitas las realicé al barrio de Nezu, cerca de Ueno. 
En él me acerqué a la facultad de Agricultura de la Universidad de Tokyo, para ver una bonita estatua que se encuentra nada más entrar.

¡Se trata de Hachiko junto con el profesor Ueno! Y es que en esta facultad es donde él impartía clases. Y les han querido hacer este bonito homenaje (ver ubicación exacta).

Estatua Hachiko y profesor

Después me fui paseando hasta el Santuario Nezu. 

Santuario Nezu

Y aquí quedé impresionada, porque no me esperaba un recinto tan grande ni tan concurrido. La verdad es que no había leído mucho sobre el lugar, y resulta que es muy famoso e importante para los japoneses. Tanto, que había cola para rezar...

Santuario Nezu

El recinto es precioso y el estilo del santuario se asemeja al de Nikko, con molduras doradas bastante más recargadas de lo normal. Un tanto chino por así decirlo. 

Santuario Nezu

Hay una zona dedicada a Inari donde nuevamente se puede caminar por un sendero llenos de toriis. 
Y resultó ser popular entre los novios para hacerse fotos. A esta pareja les pedí permiso para sumarme al reportaje fotográfico jeje ¿No están guapísimos? ^_^

Santuario Nezu
Santuario Nezu


Pastelería Shiro-Hige o pastelería Ghibli: 

Esta pastelería la descubrí gracias a Japonismo y la tenía en mi lista desde hace tiempo. 
Y es que son los únicos con permiso oficial de Ghibli para comercializar dulces y pastelitos con la forma de Totoro. Aparte de esta cafetería han abierto una pequeña tienda más, donde venden los pastelitos, pero creo que el encanto de este lugar merece la visita para los fans de Totoro.

Aunque no está en una zona céntrica, decidí que merecía la pena desviarse (ver ubicación) e ir a desayunar, aunque me retrasé y casi fue más un brunch que no un desayuno. 
¡Y ojo que casi me quedo sin poderme sentar a tomar el café!

Nada más llegar el exterior enamora, árboles, ambientación rústica, totoros por todos lados...

Cafetería Ghibli
Cafetería Ghibli

Fuera tienen una terracita, dentro, en la planta baja, está la tienda llena de detallitos donde podemos comprar los pastelitos y galletas para llevar, y en la planta de arriba la cafetería (tienen carta en inglés). 

Cafetería Ghibli
Cafetería Ghibli

Los sabores de la crema con la que rellenan los totoros vienen marcados por el detallito de la cabeza. En la web podéis cotillear los sabores (aunque está en japonés, usando el traductor de Google se entiende) y ver los que tienen de temporada o por ocasiones especiales (en la tienda lo tienen en inglés).

Cafetería Ghibli

Mi idea era tomarme un café tranquilamente, disfrutando del Totoro de castaña, que era el de temporada. Y lo conseguí pero por poco. 
Se me hizo tarde y llegué que era casi mediodía, y resulta que también dan comidas (tienen algunos platos salados), además bajo reserva (por teléfono). 
La chica me preguntó si era para comer y le comenté que no, que solo un café y un pastelito, vamos que no estaría una hora sentada, así que me consiguió una mesita y por fin pude disfrutar del brunch. ^_^

Shiro HigeShiro Hige

Así que ¡Consejo!: Si queréis ir a disfrutar sentados (he de matizar que encima era fin de semana), id prontito o si no os tocará pillarlo para llevar y tomarlo en otro lado. 

Sobre el pastelito... ¡Está delicioso! En serio, muy bueno. La crema de castaña era muy suave y sabrosa. Muy recomendable esta pequeña experiencia (cuestan entre 420 y 460¥ cada uno).


Santuario Kanda Myojin: 

Muy cerquita de Akihabara se encuentra este santuario, favorito entre los aficionados al manga y a la tecnología, se lo conoce ya como el santuario Geek. 

El recinto es bastante grande y concurrido. De hecho, hay otros pequeños santuarios dentro del principal. 

Kanda Myojin
Kanda Myojin

Pero lo que más destaca, al menos para nosotros, son las tiendas con omamoris (amuletos) que tienen algunos dedicados a la tecnología (el que es para ordenadores y teléfonos, con aspecto de microchips cuesta 1000¥). Vamos, que si quieres pedirle a los kamis (dioses) que no se te rompa el iPhone ya sabes...

Las tabletas Ema, donde se escriben los deseos, también están llenas de detalles de manga y anime. Algunas son comerciales, pero otras son pintadas por las personas que han dejado el deseo y son una pasada. 

Kanda Myojin

En el recinto también hay una tienda enorme de souvenirs y había otra pequeña con bastante merchandising de un anime que desconozco, pero estaba llena de adolescentes comprando. No se si era temporal, si van cambiando y haciendo eventos de diferentes animes...
Es un lugar curioso por el que pasarse si eres Geek o Otaku. ^_^


Omoide Yokocho: 

La palabra Yokocho viene a ser callejón y se usa en referencia a esas callejuelas, normalmente bajo las vías del tren, llenas de izakayas y chiringuitos donde comer yakitoris (brochetas) y tomarse algo. 
Ya habíamos visitado varios, entre ellos Ameyoko (Ame Yokocho o Amerika Yokocho), pero nos faltaba éste famoso rincón de Shinjuku (ver ubicación). 

Se trata de un callejón muy estrecho pero pintoresco y destartalado. Es lo que queda, nuevamente, del antiguo mercado negro que se asentó tras la II G.M. donde proliferaron este tipo de locales. 
Vamos, que pasear por este callejón te traslada al ambiente y aspecto de esa zona durante la post guerra. 

ShinjukuShinjuku

Lo que me sorprendió es que nos invitaban a pasar en varios locales (a veces, por ser pequeños y tener su clientela propia, en algunos yokochos no aceptan mucho a los turistas). Eso sí, si decidís aventuraros a probar los yakitoris en un ambiente tan curioso, pensad que muchos están hechos con casquería. Si no os gusta, pedid "tori niku" (carne de pollo). 

Shinjuku

Nota curiosa: Se le conocía como Piss Alley, por la falta de baños en la zona, pero actualmente hay baños públicos en el callejón, además de en algunos locales. Así que tema solucionado. jeje


Sensoji de noche: 

El que seguramente es el templo más conocido de Tokyo, con su enorme lámpara roja como símbolo en infinitas fotos, lo había visitado en un par de ocasiones. 
Una por la tarde, lleno de gente y otra a primera hora, con las tiendas cerradas y sin apenas gente, disfrutando de la tranquilidad. 
Pero tenía pendiente hacerlo por la noche, cuando lo iluminan. Y he de decir, ahora que lo he visitado en todas estas franjas horarias, que la más bonita sin duda es por la noche. 

Sensoji, Asakusa
Sensoji, Asakusa

Las tiendas están cerradas, así como el hall principal. Pero el ambiente tranquilo, pausado, junto con la iluminación de sus edificios rojos es realmente bonito. 

Sensoji, Asakusa

Merece la pena, sin duda, acercarse a esas horas y pasearse un rato sin prisas. 

Y este vendría a ser mi resumen de los lugares donde más he paseado durante esos días en Tokyo. También pasé por Shibuya un rato con mis amigos, hice muchas compras en tiendas frikis... en definitiva: ¡Disfruté a mi ritmo y sobre la marcha de la gran ciudad! ^_^ Y hasta la próxima. jeje




2 comentarios:

  1. Me ha encantado, y me lo guardo porque seguro que puedo pasarme por alguno de ellos !

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    1. Me alegra!!! ya os seguiré para ver si os acercáis a alguno de estos rincones ;)

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