2 de mayo de 2012

Tokyo (Manga, Frikismo y Rascacielos)

Gran parte de este día es para disfrutarlo si eres fan del Manga/Anime y de los videojuegos.

Eso si, tanto este como los días siguientes que Jordi siguió con fiebre, bajamos el ritmo. (Suficiente hizo con ponerle ánimo para salir y caminar)

El primer destino fue el Museo Ghibli. Es el museo de unos estudios de animación muy famosos.
Para los que no los conozcáis, os recomiendo empezar viendo "Mi vecino Totoro". Aunque parece que sea una película infantil, tiene un trasfondo muy bueno. Además os podrán sonar algunos títulos porqué últimamente se han llevado al cine.

Está en Mitaka, una ciudad a las afueras de Tokyo. Para llegar al museo puedes ir en el bus turístico que sale de la estación (200 yens), o a pie, no está lejos. Decidimos pasear para ver un poco Mitaka, y nos gustó, tiene el típico aspecto de ciudad residencial como la del Shin chan jeje.
Por cierto imposible perderse:


¡El museo es por y para los niños! Grandes y pequeños jajaja (y de hecho había mucho niño). El aspecto es muy bonito, hasta el último detalle está pensado y cuidado. 
Las múltiples salas te enseñan como se produce una película de animación, desde la primera idea, hasta el acabado final.
Todo muy interactivo y pedagógico, puedes tocar un montón de cosas (por no decir todo).
Además la entrada te da derecho a ver un pase de un corto exclusivo de Ghibli hecho para el museo. Dura unos 15 minutos y aunque sea en japonés, lo entendimos perfectamente, buscan temática entrañable pero fácil de entender tanto para los niños como para los guiris jeje.

La lástima es que no puedes hacer fotos dentro (bueno, así se guarda la magia del lugar ;) ) pero si que puedes en la zona exterior del jardín.




De regreso a Tokyo hicimos una parada en Nakano. Allí hay el Nakano Broadway, unas galerías comerciales que tienen un par de plantas llenas de tiendas de frikadas (disfraces, figuras, videojuegos...), muchas de ellas de coleccionismo donde encuentras cosas antiguas. (aquí cayeron algunas cosillas, jeje)
Aprovechamos para comer y aquí fue donde descubrí que los Takoyakis podían estar aun mas buenos!! jeje.


Para acabar nuestro día de frikadas, visitamos en Tokyo la estación JR de Takadanobaba. Fuera, bajo las vías del tren, hay un mural en conmemoración a Osamu Tezuka, considerado el padre del manga.
Si os digo: "Astro boy" seguro que a muchos ya os suena.
Y los de mi generación probablemente hayan visto alguna vez "Kimba, el leon blanco" y "La princesa caballero" aunque no lo recordéis mucho jeje
Resaltar que el mural está impecable y sin un solo grafiti.




Para acabar el día, nos dirigimos a Shinjuku. Su estación es la mas concurrida del mundo, y es enorme. En toda nuestra estancia en Tokyo tuvimos que pisarla 3 veces y tuvimos suficiente, creedme!
Afuera había un montón de juventud quedando en grupitos y gente repartiendo publicidad (allí la publicidad te la dan en forma de paquetes de pañuelos, nos trajimos toda una colección).

La idea inicial era visitar la zona de los rascacielos (Shinjuku Oeste), zona ejecutiva, donde subiríamos al mirador del Gobierno Metropolitano, que es gratuito. Y después ir a cenar a la zona de Kabukicho (Shinjuku Este) que es donde está el ambientillo por la noche, y vendría a ser el barrio rojo.
Pero la fiebre no perdonaba, así que solo fuimos a la zona ejecutiva y dejamos Kabukicho para otro día.
Las vistas son impresionantes, en una de las fotos se ve la torre de tokyo iluminada (es una copia de la torre eiffel en rojo).


Después de esto, al hotel a cenar, paracetamol y mucha agua!



Kamakura y Yokohama

Kamakura fue la primera capital del Shogunato, régimen militar que se estableció en Japón en 1185, y que fue cambiando de Clan y capital, hasta que en 1867 con la restauración Meiji se le devolvió al Emperador el poder militar.
Es famosa por su estatua gigante de Buda y la mayoría de turistas van a la parte sur de Kamakura (cerca de la playa) para ver a este y al templo Hasedera que está al lado.
Sin embargo, Kamakura es mas que eso. En la zona Norte (Kita Kamakura), rodeada de montañas, hay una parte del pueblo que conserva varios templos budistas de la escuela Zen, de la época del Shogunato Minamoto.
La zona es muy bonita y los templos nos gustaron especialmente. El estilo Zen es muy sobrio y poco recargado. Hay varios templos en la zona, nosotros escogimos 3 para no saturarnos.


El primer elegido fue el Tokeiji (100 yens), es un templo pequeño y no está entre la lista de los importantes. Pero nos llamó la atención porqué sirvió como refugió a las mujeres que sufrían abusos en el matrimonio en una época en la que no se podían divorciar.



































Después nos dirigimos al Engakuji, cerca del anterior (300 yens). Es el segundo templo Zen mas importante de la zona, pero en realidad, mi interés por él venía porqué tiene el monumento al Sensei Funakoshi, creador del Karate moderno, y figura a la que admiro. Como ex-Karateka y sabiendo que estaba ahí, no podía sino ir a mostrarle mi respeto.

A parte de eso, el templo es muy bonito y en especial su jardín, pero preparad las piernas porque está en una ladera de la montaña y por tanto todo es cuesta arriba y con escaleras.  ¡Sobre todo para acceder a la campana! (Aquí Jordi lo pasó muy mal para subir las escaleras, me sorprendió que le dolieran tanto las piernas y se encontrara tan agotado, pero a la noche sabríamos el porqué) Aun así las vistas desde arriba tuvieron su recompensa y es que volvimos a ver el Fuji! 




































Jordi encontró su momento friki en este templo ¡El símbolo de Trifuerza de Zelda! Al final lo vimos en bastantes templos mas, pero esta fue la primera vez.
 

Para llegar al último templo de la zona que visitaríamos tuvimos que caminar un poco a través del pueblo, es una aldea que transcurre al lado de la carretera y las vías del tren, así que no tiene pérdida. En toda la zona de Kita Kamakura no había mucho turista y la mayoría eran japoneses. 



El Kenchoji (300 yens) es el templo Zen mas importante de Kamakura. Además puedes visitarlo por dentro (descalzandote en la entrada como es norma en estos sitios)
Aquí empezamos a darnos cuenta de un detalle sobre el sentido del pudor en Japón. Los lavabos de los hombres apenas estaban tapados (si te fijabas podías ver el interior), el de las mujeres, sin embargo, estaba totalmente tapado al exterior jeje. Y no fue el único lugar dónde nos pasó que el lugar de los hombres no lo tienen tan cuidadosamente tapado y sin que se pueda ver nada como el de las mujeres.





Después seguimos hacia la zona sur de Kamakura. Yendo por este camino se entra al Santuario Tsurugaoka por la parte de atrás, y cuando lo rodeas, de repente, ves el impresionante recinto del santuario (es enorme), el pueblo y el mar. Del Santuario sale una avenida con varias Toriis a los largo de ella hasta llegar al mar. A partir de aquí el número de gente y turistas se incrementó bastante.
En este santuario tuvimos la suerte de ver la ceremonia de una boda.
Además me animé a coger un Omikuji (papel de la fortuna) y le pedí a unas chicas si me lo podían traducir, muy amables lo hicieron y nos fuimos entendiendo con su poco inglés y mi poco japonés jeje. Como algún aspecto de la fortuna que me esperaba no me gustó, lo dejé atado en el lugar especifico para ello (es una costumbre, para dejar allí la mala suerte)





Llegamos a Kamakura pasado mediodía, así que callejeamos para decidir donde comer. Fuimos a dar con un restaurante de curry (en japones ponía casa del curry), era pequeño pero con cola en la puerta, así que allí nos quedamos. ¡Y acertamos! Un curry buenísimo, barato y abundante! (Os pondría fotos pero Jordi y sus inventos informáticos se cargaron unas cuantas, justo estas y las del Buda U.U)
Después de comer fuimos a ver el Daibutsu (200 Yens), el segundo Buda de metal mas grande de Japón (casi 14m). Está al aire libre porque dicen que una gran ola se llevó el templo que lo contenía pero dejó la estatua del buda.
Os pondría fotos peeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeero..... xD en fin habrá que volver para hacérselas de nuevo jaja
Por si tenéis curiosidad, es este:

Por último, en Kamakura, fuimos al Hasedera, un templo realmente precioso, cerca del Buda.(300 yens)


La estatua es Jizô, el protector de los viajeros, los bomberos y, especialmente, los bebés fallecidos. Ayuda a las almas de los pequeños a cruzar el río para alcanzar lo que vendría a ser "el cielo". En muchos lugares les ponen baberos y gorritos de lana rojos como ofrenda y pidiendo protección para el alma de algún niño.

Para acabar el día nos quedaba Yokohama. Como Jordi se encontraba mal decidimos saltarnos el Chinatown e ir directamente a la zona de Minato Mirai, allí vimos la Landmark Tower, el edificio mas alto de Japón (273m) y el Cosmoworld, un parque de atracciones de entrada libre (pagas las atracciones a parte) donde está la gran noria que iluminan por la noche.





De vuelta al hotel comprobamos que Jordi estaba a mas de 38 de fiebre, de ahí que estuviera hecho polvo. Así que pillamos unos pinchos en el lawson  y cenamos en la habitación.

A pesar de que lo pasó mal por la fiebre, incluso él dice que el día en Kamakura fue el mas bonito de la zona de Tokyo ;)


30 de abril de 2012

Tokyo (Zoo Ueno y Akihabara)

Os había dejado de vuelta al parque Ueno tras caminar por Yanaka.
No era ni medio día y teníamos que hacer algo hasta llegar la tarde, que iríamos a ver Akihabara. Así que decidimos entrar al zoo (600 yens) y ver los Pandas. (generalmente los Lunes cierra, pero creo que era festivo porqué además había mucho niño con sus padres).
Bien, nada mas entrar está la instalación de los Pandas, pero nos la encontramos tapada y con este cartelito tan mono:


¡Si! de tooooooooooooodos los días del año, tenían que escoger ese para ligar...(mis palabras en ese instante fueron mas explicitas, la palabra ligar es una censura xD )

En fin, no dispuesta a rendirme y regresar sin la foto con los pandas, me puse a la cola de peques para obtener la instantánea. Aquí la tenéis:

De algo me tenía que reír jaja.

En fin, no somos mucho de ir a zoos puesto que la mayoría tienen instalaciones deficientes para el bienestar de los animales, pero mi curiosidad por ver Pandas me pudo esa vez.
Ya puestos dimos una vuelta y aunque algunas instalaciones las deberían mejorar, la mayoría son mucho mejores que las que tenemos aquí (lo dice una que estuvo metida en el zoo unos añitos). Además, nuevamente salió a relucir la diferencia entre la sociedad japonesa y la nuestra. No veías a nadie, NADIE, golpear los cristales para que el bicho mirara. ¡Ni los niños! Ni tocar, o intentarlo, animales que estaban totalmente a su alcance (como las tortugas).
Otro ejemplo, el perezoso, ¡tiene la opción de salir de su instalación por una cuerda que va a dar a un árbol de afuera! (no se escapa porqué no bajan al suelo). No lo vimos porqué estaba durmiendo, pero... ¿cuanto duraría aquí un animal fuera de su jaula al alcance de las personas? 

Os dejo algunas fotos, muy chulas que hizo Jordi (no os perdáis la Salamandra gigante japonesa!)















Comimos en el zoo, arroz con curry y carne. No lo vi caro, unos 15 euros los dos con bebida (1500 yens). Teniendo en cuenta lo que vale en el zoo de aquí un bocadillo...


Después decidimos bajar a pie hasta Akihabara (parada y media de metro).
Akihabara, conocida como el barrio de la tecnología y los gadgets por excelencia. 
Bien, a riesgo de causar la ira de algún fan incondicional de la zona... no lo vimos para tanto. Me explico. Tiene un par de cosas destacables:
1: Las callejuelas de debajo la estación, tipo mercadillo de cosas de electrónica, pero a nivel, chips, baterías, luces... mas tipo componentes que aparatos en si. Eso es curioso, pero obviamente no compramos nada de ello.
2: Las Maidos, las chicas disfrazadas de sirvientas, que dan publicidad de las cafeterías donde te tratan como si fueras un señor importante.

















Pero fuera de eso, los carteles con luces, los edificios de salas recreativas, los grandes almacenes de electrónica y cámaras, las tiendas de manga y anime etc... no es exclusivo de Akihabara. Lo tienes por todos lados. Solo que en Akihabara tienes mucha mas gente! Al principio entrabamos en las tiendas de anime intentando ver si comprábamos algo, pero era tal el agobio que acordamos hacer las compras otro día. (Y acertamos, repito, hay jugueterías de anime por todos lados así que no os quedareis sin comprar las frikadas). 
Así que decidimos no fijarnos en que comprar, y pasar a flipar con todo. Si queréis explorar las tiendas de anime preparad las piernas! Edificios estrechos, todo apelotonado, y escaleras, muchas escaleras. Cada piso suele ser de una temática, figuritas, cartas...
Exploramos también los edificios Sega, edificios enteros de máquinas recreativas. ¡Flipas el nivel de juego que tienen! ¡Hasta había gente tomando nota de las partidas de otros! En serio, sales alucinando. 
Pero como os he comentado, todo eso, también lo vimos en muchos otros sitios.
















Algo que si que vais a ver mucho en esta zona (aunque os perseguirá por todas las grandes ciudades) es la peculiar forma de caminar de algunas jóvenes, con los pies hacia dentro. Por motivos personales, me daban ganas de darles una colleja y decirles: ¡Quieres dejar de forzarte y caminar bien! U.U Pero en fin... Había leído que es porqué algunos chicos lo ven atractivo, a eso le sumas que llevan tacones imposibles y no siempre de su número... ¡Vimos a chicas con taconazos incluso en la montaña! Hay mas teorías de porqué caminan así, pero una Japonesa que conocimos en Kyoto nos lo confirmó. (Además no vimos a las mayores caminar de esa forma, así que ha de ser intencionado).

Para cenar, decidimos regresar al barrio. Le eché rápido el ojo a un plato que cualquier fan del anime tiene que probar: ¡Los Takoyakis! (bolitas de pulpo) Cenamos muy barato (6 euros 12 takoyakis, 600 yens) pero mas adelante descubriría, que si bien esos estaban buenos, los había mucho mejores (pero no tan baratos claro está jeje). Era un chiringuito del barrio sin mesas. Los comimos en el banco que tenían delante, como hacían todos los Japos.


Allá donde fueres... En Japón no suelen comer caminando (no quiere decir que haya excepciones) y piensas: ¿Por no manchar? Puede, pero pronto descubrimos otro motivo. No tienen muchas papeleras, y donde si que hay es al lado de los puesto donde te venden la comida o de las máquina de bebidas. Así que si no quieres acabar cargando la basura buena parte del día, a comer y beber allí mismo! 
Ah, y reciclan, así que mirad bien que cada papelera es para una cosa.

Al día siguiente nos tocaba madrugar para nuestra primera excursión fuera de Tokyo: ¡Kamakura! ^_^


P.d: Edito, casi un año después, he de reconocer que el comienzo de fiebre de Jordi pudo empañar la visita a Akiba. ya se notaba débil y agobiado y eso hizo que no lo disfrutáramos. Prometemos darle una segunda oportunidad para que nos fascine ;)


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