14 de mayo de 2017

Osaka (Castillo) y llegada a Kyoto (Gion)

Este día no madrugamos en exceso. Teníamos pensado visitar alguna cosilla más de Osaka y después tomar rumbo a Kyoto con calma. Pero al despertar nos encontramos con muchos mensajes preguntando por nuestro estado y ubicación: había habido un terremoto de 7,4 en la zona de Sendai con alerta de posible tsunami. 
Tras calmar a la familia y amigos, confirmando que andábamos lejos y que no habíamos notado nada, decidimos aprovechar el buen tiempo que hacía y acercarnos al castillo.

castillo Osaka

No entramos por el acceso principal, que lleva directo al castillo. Accedimos por el gran parque y fuimos rodeando la muralla y el foso. Paseando tranquilamente y haciendo fotos (en algún caso no tan tranquilos por culpa de los chinos y sus infinitas sesiones de selfies...).

castillo Osaka
castillo Osaka

El castillo de Osaka original fue construido en 1583, pero fue destruido varias veces en las guerras que unificarían Japón. Primero cayó ante Oda Nobunaga. Mas tarde, Toyotomi Hideyoshi quiso que fuera el centro de su Japón unificado, siendo por aquel entonces el castillo mas grande. Finalmente, cayó de nuevo ante las tropas de Ieasu Tokugawa, "el gran shogun", tras la muerte de Hideyosi. 
Estos tres personajes acaparan una parte crucial de la historia de Japón, y en el interior del castillo hay una exposición sobre ello. Pero el edificio actual es una reconstrucción moderna de cemento y acero, no conserva el estilo original al igual que el castillo de Nagoya, que ya habíamos visitado y donde también leímos sobre estos tres personajes. 
Como aún nos quedaban por visitar los castillos de Himeji y Hikone, que junto con el castillo de Matsumoto (en nuestro primer viaje), forman parte de los 12 castillo que se conservan de origen en Japón, decidimos no pagar la entrada (600 yens) y contemplarlo solo por fuera. 
Sin embargo, puede ser una visita interesante para el viajero que quiera aprender algo sobre la historia de la unificación del país y ver algunos elementos que se exponen.

castillo Osaka
castillo Osaka

En la explanada que da al castillo había bastantes food trucks donde picar algo, aunque no eran precisamente baratos. A nosotros nos tentó probar el helado de boniato. ¡Nuevamente delicioso! No dejaban de sorprendernos los sabores de los helados. 

Seguimos paseando hacia la salida del parque y nos cruzamos con la preciosa estampa de unos novios haciéndose fotos, y al lado una escuela de niños pequeños observando muy educados, mientras esperaban al minibus. 
Nos quedamos a una distancia prudencial, respetuosamente, para hacerles alguna foto tras la leve confirmación con la cabeza por parte del equipo profesional que les acompañaba. 
Los kimonos de boda siempre me han parecido una maravilla. 

castillo Osaka

Al poco, la clase de las Butterflies (no es broma jeje) nos despedían con entusiasmo desde el minibus, y nosotros optamos por concluir la visita al castillo y volver a la zona comercial de Shinsaibashi.

castillo Osaka


Aprovechamos una oferta que había del 50% en la Disney Store para comprar algunos regalillos y paseamos por Amerika Mura, ahora sí, con las tiendas american style abiertas. Es una zona muy curiosa de ver. 
Nuestro destino era el restaurante de takoyakis al que fuimos a cenar anteriormente: buenos, bonitos, baratos y familiares. Si volvemos por Osaka no dudaremos en acercarnos de nuevo. 
Ésta vez comimos unos normales y otros de queso, por 800 yens. ¡Y ojo, que tienen menú de mediodía con cerveza! Para los amigos cerveceros ;)


Tras la comida, recogimos la maleta y nos fuimos rumbo a Kyoto, la ciudad que nos había encantado en el primer viaje y que habíamos disfrutado con relativa calma, pero que esta vez nos mostraría el aumento de turismo que ha habido (recordemos que estábamos en una de las temporadas altas) y demandaría, en algunos momentos, una sobredosis de paciencia.
Dejamos todo en el apartamento (ver post de alojamientos) y decidimos ir a Gion para ver si podíamos contemplar alguna Maiko o Geisha. 
Sobre qué son exactamente y ciertas falsas creencias se ha escrito mucho, no entraremos ahora en detalle puesto que creemos que lo mejor es informarse de mano de unos expertos como la gente de Japonismo. En su web se puede leer tanto su origen y evolución (donde explican la diferencia con las cortesanas y el porque se cree falsamente que son o eran prostitutas), la forma de diferenciar entre una Maiko (aprendiz) y una Geisha (o Geiko, como se llaman en Kyoto)  e incluso informarse sobre que recorrido realizar en las diferentes zonas.

Nosotros nos bajamos en la estación Sanjo para empezar a pasear por la zona del riachuelo Shirakawa, unas callejuelas tradicionales, con restaurantes, casas de té... Este pequeño rincón nos fascinó ya en el primer viaje donde vimos nuestra primera Maiko. Sin embargo, esta vez lo que vimos fueron varias parejas de novios asiáticos (no me parecieron japoneses) en su sesión de fotos de boda.

Gion
Gion

Fuimos bajando hasta llegar a la zona principal: La calle Hanamikoji, en cuya esquina se encuentra la famosa casa de té Ichiriki, de color rojizo (lugar donde el líder delos 47 ronin tramó su venganza).

Gion

Esta calle suele estar abarrotada de gente esperando fotografiar a las maikos y geikos, y muchas veces lo hacen de forma irrespetuosa: rodeándolas, cortando el paso, metiendo el flash en la cara... Por favor, recordemos que están trabajando. Es triste ver como han tenido que poner carteles pidiendo respeto hacia ellas.
Nosotros decidimos callejear y fue ahí donde pudimos ver pasar a varias maikos, un par de ellas muy cerca. 

Gion
Gion

Les hicimos alguna foto sin acercarnos, pero en otoño a las 17:30h ya es de noche y hacer fotos sin flash a alguien que se mueve muy rápido resulta difícil sin que salgan movidas. 
Así que, al final le dije a Jordi que lo dejara y se limitara a observarlas: Es increíble como logran moverse tan rápido con semejantes kimonos, manteniendo su porte distinguido. 
Por no hablar de la belleza del maquillaje, peinado, la vestimenta... Todo en si suele dejarme maravillada. Cuando las miro veo la perfección de la tradición japonesa hecha persona.

Gion Gion

Aunque os hemos enlazado la guía de Japonismo sobre como diferenciarlas, lo mas rápido es mirar si tiene muchos adornos llamativos en la cabeza y si el lazo del cinturón (obi) llega casi hasta el suelo, en cuyo caso estaremos ante una Maiko, como en nuestras fotos.

Gion
video

Para ver fotos preciosas enlazo el blog de nuestro amigo David: Mi Mundo en una Maleta. Él tuvo la suerte de verlas y fotografiarlas con luz al ir en verano. 

Gion

Tras un rato callejeando y contemplando alguna pequeña entrada de casas de té y okiyas, decidimos ir hacia la zona comercial de Kawaramachi. No habíamos merendado y empezaba a tener el hambre. Eso sí, a Gion volveríamos al día siguiente y fue la tarde que mas Maikos y Geikos pudimos ver, hasta fotografiar. Pero eso, en la próxima entrada.
Salir a la avenida Shijo dori fue brutal. ¡Que de gente! Toda la zona desde Gion hasta Kawaramachi estaba a reventar. Eso sí, unos villancicos que sonaban a lo largo del soportal de las tiendas animaban un poco el tema. 
Subimos por Teramachi, una de las calles cubiertas con muchas tiendas, en busca del restaurante Buta Gorila, recomendado por una compi viajera (¡Gracias Pilar!), cuya especialidad es el Tonkatsu (chuleta de cerdo rebozada).
Por 1960 yens nos pusimos las botas con un Katsudon (bol de arroz con tonkatsu y huevo) y un Katsu Kare (tonkatsu con curry), todo en un menú muy completo. 


Después de cenar cogimos el metro que estaba cerca y a descansar al apartamento. Si algo nos había quedado claro esa tarde, era que en Kyoto volveríamos a madrugar para evitar aglomeraciones. Al día siguiente empezaríamos por uno de los MUST, que además abría a las 6:00h. No llegaríamos a esa hora pero el objetivo era hacerlo muy temprano. El resultado, en la próxima entrada. ;) 



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