26 de febrero de 2017

Ruta Nakasendo - Ise

Nakasendo fue una de las dos rutas principales que unían Tokyo (antiguamente llamada Edo y capital del shogunato) con Kyoto (la capital imperial), durante la época Edo.
Su nombre significa "Camino a través de las montañas", el camino interior. Contrario del Tokaido, "Camino del mar del este", la otra gran ruta que unía ambas capitales, pero recorriendo la costa.

En aquella época la mayoría de personas tenían que viajar a pie, así que se hizo necesario crear poblaciones de posta, donde los viajeros pudieran parar a descansar. Tenían establos, restaurantes, alojamientos...
Además, en algunos puntos, también se encontraban los controles de paso del shogunato, donde se tenían que presentar los permisos para viajar. Y es que, en aquella época, la circulación de personas estaba controlada a fin de evitar conspiraciones y revueltas de los señores feudales.

Y de aquella ruta imperial, justo en la zona del Valle de Kiso, se conservan algunos tramos y poblados de posta.
Nosotros visitaríamos dos: Magome, donde habíamos pernoctado, y Tsumago, al que llegaríamos caminando por Nakasendo.

Magome

El camino entre las dos poblaciones son unos 8 km y se tarda entre 2 y 3 horas, dependiendo del ritmo de cada cual. La dirección que escogimos nosotros es la que contiene menos tramo de subida, solo los dos primeros kilómetros. Si se hace en sentido contrario hay mas pendiente en contra y, por tanto, es algo mas duro.
Pero en general, creemos que es una ruta asequible. Nosotros no estamos en forma y la hicimos bien. Además, aunque en algún punto se junta con carretera de asfalto, en su mayoría transcurre entre bosques y pequeñas aldeas con unos paisajes muy bonitos. (Todo bien señalizado.)
¡Y lo mas importante! De marzo a finales de noviembre, tienen un servicio de transporte de equipaje. Entre las 8:30h y las 11:30h puedes dejar la mochila (500¥ cada una) en la Oficina de Turismo, tanto en Magome como Tsumago, y a partir de las 13h la puedes recoger en la otra. Algo que facilita la ruta a pie. En invierno creemos que este servicio solo opera los fines de semanas, para asegurarse habría que preguntar en alguno de los alojamientos o la oficina de turismo.
Para quienes no quieren hacer la ruta a pie,  hay un bus que une ambas poblaciones.

Aunque no teníamos prisas por madrugar, nuestro día empezó a las 6:30h con una suave melodía que sonó durante un rato en todo el alojamiento.
Dedujimos que se trataba de un aviso para los huéspedes que tenían contratado el desayuno. Como no era nuestro caso, nos lo tomamos con calma.
Tras desayunar en la sala común, le pedí a la chica del establecimiento si podía utilizar las estampitas que tenían en la entrada (no sabía muy bien como utilizarlas, puesto que no tenían la típica almohadilla de tinta) y resultaron ser las mas bonitas que conservo de los dos viajes a Japón.


A las 8:30 dejamos la mochila grande en la Oficina de Turismo, que estaba justo al lado del alojamiento, y regresamos a la parte inicial del camino, esta vez para hacer fotos con calma y poder ver algunos locales que empezaban a abrir.
Habíamos traído el desayuno, pero la verdad es que podríamos haber comprado algo en los puestecillos de Magome, en especial unas castañas que olían genial y no eran caras.

Las tiendas abren entre las 9 y 10h y hay un local de correos desde donde mandamos unas postales a la familia.
La gente del pueblo transmitía tranquilidad y mucha amabilidad. Siempre saludando con una gran sonrisa. Esto es una de las cosas que más nos gusta de visitar lugares alejados de las grandes urbes.

Magome
Magome

Magome es una aldea rehabilitada. Las casas no conservan la estructura original en sí, sino que las han reconstruido intentando darle el aspecto de la época y, al contrario de lo que sucede en el resto de Japón, no muestran ningún elemento moderno, como cables, en el exterior.

Magome

Fuimos subiendo de nuevo el camino empedrado hasta llegar a una "sala de descanso", casi al final de Magome. Dentro había un libro para firmar y un atuendo clásico al lado de una nota que decía algo así como: Puedes ponértelo y salir con él para hacerte fotos, pero por favor devuélvelo. ¡Y eso mismo hicimos! (Nos encantan estos detalles).

Magome

Ahora sí, habíamos llegado al final de la aldea y empezaba la ruta de senderismo. Tramos de bosque, campos, pequeñas aldeas donde veías muchos productos secándose al sol... Y sus amables habitantes, que no solo nos saludaban con una sonrisa, sino que además nos invitaron a probar alguno de esos curiosos productos que estaban secando o encurtiendo.

nakasendo
nakasendo

Cada poco nos encontrábamos unas campanas cuya utilidad se supone que es espantar a los osos. Y los senderistas, nosotros incluidos, las iban tocando cuando pasaban por al lado. Sinceramente, creo que era más por la gracia de oír que había alguien mas en el camino, que no para asustar el animal en sí. No es una ruta muy aislada, está cerca de carreteras y aldeas, así que dudamos que se acerquen muchos ejemplares por allí. ¡Pero oye!, que no sea por no prevenir...

nakasendo

A lo largo del camino nos fuimos encontrando con árboles cuyo follaje estaba teñido por el color del momiji. Y descubrimos que desde abajo el color de las hojas es mucho mas intenso y brillante.

nakasendo
nakasendo

Pasado la mitad del trayecto hay un edificio de la época Edo, llamado Ichikoku Tochi Tatebachaya.
Este edificio se dedicó a controlar el transporte de madera de la zona, puesto que estaba muy restringida la tala de árboles.

A día de hoy es un lugar de descanso donde, por un pequeño donativo, nos recibirá un simpático hombre con té caliente y caramelos.
Con el frío que pegaba, ese té nos vino genial. Además, pudimos descansar un rato admirando la distribución interior

nakasendo
nakasendo

Casi todos los viajeros paraban allí para tomar el refrigerio o hacer su propio picnic fuera, además de aprovechar los aseos públicos.
Había bastante gente a la que atender, así que solo pude hablar un ratito con el hombre que lo regenta, durante el cual me explicó que aquellos frutos que tanto veíamos colgados al sol eran kakis, y le sorprendió saber que en español los llamábamos igual jeje. Se le veía una persona muy amable.

nakasendo

Seguimos nuestro camino con fuerzas renovadas y, por suerte, con un tiempo excelente. Empezamos con frío pero hacia el mediodía la temperatura era agradable.

Cerca de Tsumago llegamos un tramo muy fotografiado. Se trata de unas curvas pronunciadas y empedradas, cuya pendiente te acerca de nuevo a una zona habitada y a un cementerio rodeado del precioso momiji.

nakasendo
nakasendo

Al poco rato ya hacíamos entrada en Tsumago, una de las poblaciones de posta mejor conservadas de Japón. Y es que, a diferencia de Magome, se conservan edificios originales de la época Edo, y el resto se ha reconstruido a semejanza del aspecto que éstos conservan. De ahí que toda ella tenga un aura mas antigua que no Magome.
Ambas poblaciones son preciosas, eso sí. Es más, entre nosotros hay discrepancias sobre cual de las dos nos gusta mas. jeje

Paseamos observando los diferentes edificios, especialmente los que en cuya entrada hacían referencia a su antigüedad. La mayoría son tiendas de souvenirs o dulces, pequeños restaurantes o museos y algún templo (En la oficina de turismo nos dieron un mapa). Y algo que nos llamó la atención es la cantidad de turismo japonés que había, muchos de ellos pintando...
Como Tsumago no tiene cuestas y es algo mas grande que Magome, creemos que igual es de más fácil acceso y por eso debe ir mas gente.

Tsumago
Tsumago

Tras el paseo, se nos planteó una duda: ¿Comemos en Tsumago o lo hacemos en Nagiso? (donde teníamos que coger el tren). Decidimos que era mejor coger el bus a Nagiso y comer allí tranquilamente, controlando mejor la hora del tren. ¡Error!
Tras coger la mochila en la Oficina de Turismo, nos fuimos a por el bus y al llegar a Nagiso vimos que era enana, mucho mas que Nakatsugawa, y para más inri, el par de restaurantes que había enfrente de la estación estaban cerrados.
La chica de la estación me dijo que no siempre abrían y que la única opción era acercarnos al supermercado que habíamos visto no muy lejos de allí. Y menos mal, porque me veía comiendo a base de las pocas galletas que teníamos...
En el supermercado tenían bentos, onigiris, ramen instantáneo... todo muy barato (comimos los dos por 540¥). Además disponian de microondas y hervidor de agua para el ramen. Así que gracias a eso pudimos sobrevivir esperando el tren, en la sala de espera de la estación.

Nos esperaba un viaje de mas de 3 horas, entre trasbordos y desplazamientos, hasta llegar a Ise. En ese trayecto tuvimos que pagar un extra (510¥) al revisor, porque a pesar de ser tren JR (e ir con el JRPass) pasa por un tramo de vías de otra compañía. (Para ver los tramos que hay de pagar a pesar de ir con JR ver cuadro en esta web).
Escogí Ise como punto intermedio para llegar a Kumano, porque ir hasta Shingu suponía 5 horas de trayecto y llegar a las 23h. Así que, puesto que Ise estaba a medio camino, decidimos dormir allí y de paso intentar ver alguno de sus famosos santuarios al día siguiente.

Llegamos al hostel casi a las 20h (ver post de alojamientos), cansados y teniendo que madrugar mucho de nuevo al día siguiente. Así que, salimos en busca de un sitio donde cenar, pero entre el cansancio, la poca hambre que teníamos, y que los locales cercanos al hostel o eran carillos o no nos llamaban la atención... acabamos entrando de nuevo en un conbini para coger un par de onigiris y nikumans.
Al día siguiente miraríamos de comer mejor al mediodía. jeje

Y con el recuerdo de una preciosa ruta nos fuimos a dormir. Sin duda Nakasendo nos había dejado huella, pasando a estar entre nuestros Must de Japón.
¿Nos causaría esa misma sensación Kumano Kodo? Pronto lo sabríamos...

nakasendo




12 comentarios:

  1. Buen recuerdo me trae tu entrada! Está precioso el paisaje en otoño. Cuando dices que hacía frío pie so en el calor que pasamos nosotros jeje. Oye voy a repasar mis fotos que no recuerdo esa curva empedrada. Una entrada genial, como siempre! Un abrazo!!

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    1. Ya ves que diferencia de temperatura!! Jordi iba hasta con guantes por la mañana jajaja
      No recuerdas la curva??? es justo antes de descender a las casitas cercanas a Tsumago.
      un abrazo!

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  2. Qué bonito con ese colorido!!! En mi siguiente vez en Japón, haré esa rutilla!! A ver si con suerte coincide en la misma época que habéis ido vosotros que está precioso!

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    1. Nos gustó mucho! Y mas en plan relax como lo hicimos. Os lo recomiendo ;)

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  3. Hola, muy bonito e interesante el post.

    Te quería hacer una consulta: Pensaba ir con un amigo para Nakasendo pero en el Golden Week y vamos luego a Kyoto, no sabria si 1 o 2 dias a lo sumo antes de seguir viaje. Que parte me recomendarías como para recorrer en tan poco tiempo ?.

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    1. A ver si te he entendido, quieres hacer Nakasendo antes de ir a Kyoto? Partís de Tokyo?
      Si es así lo que haría es:
      Salir muy temprano de kyoto e ir a matsumoto, ver el castillo y luego tren mas bus desde Matsumoto hasta magome o tsumago para hacer noche, como hicimos nosotros.
      http://www.japan-guide.com/e/e6079.html aquí puedes ver el acceso a la zona.
      Al día siguiente hacer la ruta de nakasendo y ya salir hacia kyoto.

      una cosa, la golden week es temporada muy alta, deberíais reservar pronto el alojamiento :S

      un saludo

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    2. Ah, disculpame que no me explique bien.
      Pensaba ir desde Tokyo o Yokohama para el lado de Kyoto, entonces, antes de llegar allí pasar por Nakasendo ( o lo que se pueda recorrer como para conocer la zona antigua de ruta ), no se si pasar una noche por esa zona y luego ya partir hasta Kyoto ya que allí pasaríamos el resto de las vacaciones y más para Kyoto, Osaka, Himeji, Hiroshima...

      Lo del Golden Week entiendo que es temporada alta, pero lamentablmente trabajo en Japón y es el único momento que tengo varios días de corrido para viajar. ^^

      Muchas gracias por la respuesta.
      Un saludo cordial.

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    3. Yokohama está al lado de Tokyo, yo lo haría como una excursión de un día y nada mas. Así que partiría de Tokyo a Matusmoto como te he comentado. Es una zona bonita.
      Si no, si quieres ir por la costa, podrías ir a nagoya para ver su castillo y hacer también como nosotros. son dos opciones.

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    4. Ah, bién.
      Me fijo de ir por Matsumoto entonces.
      Gracias por las recomendaciones. ^^

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  4. buh... que guapo!

    ;)

    Yo he hecho parte de Kumano Kodo... espero ansíoso leer tu entrada para recordarlo O:)

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    1. Muy guapo!
      A ver si coincide la parte de kumano que vimos ;)

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